CAÑUELAS 1 – SACACHISPAS 2: AYALA ADENTRO

«Mirá a ese gordo que va a entrar», opinó un hincha de Cañuelas en el estadio Jorge Arín. El espectador no se dio cuenta que el ingreso de Alejandro Ayala en Sacachispas era la sentencia para el Tambero. El interminable goleador de 42 años entró en el Lila y le bastó con 14 minutos para convertir el gol de la victoria y llevar al conjunto de Villa Soldati a la punta compartida de la Primera C con Laferrere. Saca ganó por 2 a 1 y disfruta de su gran ilusión.

Norberto D´Angelo planteó un partido inteligente en la visita, esperó durante unos minutos a su rival que dominó el balón pero no logró nada con el mismo. Poco a poco, el equipo de Capital Federal se acercó al arco de Moyano y en la primera que generó la mandó a guardar: gran pase para Arrieta, que corrió unos metros y definió con un pique sutil a la red. El Tambero quedó aturdido y no tuvo reacción en un primer tiempo lleno de interrupciones por la atención de la médica a los jugadores visitantes.

La respuesta de los hombres de Osvaldo Ruggero tardó en llegar después de varios intentos fallidos. Ismael Villalba se convirtió en la bandera del local para igualar la historia con un remate al ángulo dentro del área de De la Fuente. El saque del medio fue una automática inclinación de la cancha hacia el arquero del Lila aunque no hubo demasiadas llegadas claras salvo por alguna opción de Mariano Campodónico. El empate parecía sellado pero a la media hora de juego del complemento entró el histórico goleador de Saca, Alejandro Ayala. Algunos fanáticos del dueño de casa se preocuparon por conocimiento de causa y otros lo subestimaron por su aspecto. El delantero asustó en la primera que tuvo y la tiró por arriba del travesaño. En la siguiente en tiempo cumplido no falló: una salida espantosa del 1 del local, Moyano, le permitió a Eduardo Dos Santos pasar el balón al medio para el toque de Ayala al suspenso de un rebote en el travesaño y un pique adentro del arco del 1. Todos abrazaron al goleador por un triunfo que le daba la punta compartido.

Sacachispas sacó fuerzas en el último suspiro y se llevó la punta del Jorge Arín. No fue un gran juego pero el Lila demostró ser un equipo de hombres que lucharon y pelearon cada pelota para llevarse una victoria que le permite soñar. El Tambero fue un digno perdedor pero por la mera razón de contar con un rival llamado Alejandro Ayala, un inoxidable atacante que sólo contó con quince minutos para definir un partido complicado. A Cañuelas no le quedó otra que «Ayala» adentro.

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