CERRO PORTEÑO 1 – BOCA JUNIORS 2: JUEGA A OTRA COPA

El Boca de la Copa Libertadores juega a otra cosa. Es agresivo, se hace protagonista en el campo y llega al arco rival. El Defensores del Chaco de Paraguay no achicó al Xeneize, que le ganó por 2 a 1 a Cerro Porteño con personalidad y coraje. Tévez y Lodeiro marcaron los goles del conjunto argentino y hasta Orión se lució atajando uno de los dos penales que le cobraron al Ciclón.

Lo fue a buscar desde el arranque. El equipo de Guillermo Barros Schelotto tomó la lanza con la conducción de Pablo Pérez y de Nicolás Lodeiro. Y así fue la ofensiva llegó lejos con los ataques de Carlos Tévez y Cristian Pavón ayudados por Marcelo Meli. Justamente el ex Colón se iluminó y permitió el primer gol del partido: centro desde la derecha y cabezazo de Carlitos al palo más lejano del arquero. El dueño de casa no inquietó demasiado y sus intentos quedaron siempre en la seguridad de Orión en el arco.

Cerro Porteño no bajó los brazos y con un Domínguez encendido por todos los sectores del campo molestó a la defensa del Xeneize. En uno de esos intentos, el Cata lo desplazó levemente al delantero paraguayo y el árbitro cobró un penal muy dudoso. La figura de Agustín Orión apareció en el Defensores del Chaco con una magistral atajada hacia su palo derecho. La ventaja seguía intacta en Paraguay pero el azul y oro se haría aún más fuerte porque Tévez encendió su lamparita en el área rival y le dio un pase milimétrico a Nicolás Lodeiro, quien amagó al arquero y definió rasante a la red. La historia era a pedir de Boca aunque el juez Francisco Chacón -de mediocre arbitraje- volvió a sancionar un disparo desde los doce pasos para el local. Esta vez, Domínguez no falló y la picó con categoría ante un Orión que eligió el mismo palo que el anterior penal. Igualmente el club argentino no sufrió demasiado y alzó sus brazos para festejar un triunfo importante.

A lo Boca. De visitante. Con garra. Todas las características del viejo xeneize, que se hacía fuerte en todas las canchas. Apareció la mística en el Defensores del Chaco y en los octavos de final de la Libertadores. Victoria y dos goles de visitante que pueden ser claves para el pasaje a cuartos. Quedó claro que Boca juega a otra cosa, mejor dicho, a otra copa.

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