LUJÁN 0 – CAÑUELAS 2: EL TAMBERO PEREGRINA INVICTO

Muy cerca de la Basílica y en pleno Viernes Santo el Tambero derrotó al Lujanero no sólo para conservar su invicto sino también para quedar a cuatro unidades del líder virtual, Deportivo Laferrere. Los dirigidos por Osvaldo Ruggero superaron ampliamente a su oponente en el Estadio Municipal y con un 2 a 0 se llevaron tres puntos de oro para el Jorge Arín.

Cañuelas llegaba al oeste con ese rótulo de equipo duro de roer. El ser uno de los pocos elencos que aún no tropezó en lo que va del 2016 lo hizo realmente fuerte a pesar que en ocho juegos sumó cinco empates. Algo así como Johan Cruyff analizaba al combinado italiano al decir que «no te puede ganar pero tranquilamente podés perder». Y justamente enfrente estaba el fuerte Luján de Walter Cataldo que, de local, supo ganarse la brava chapa de ser otro elenco que difícilmente ceda puntos. No obstante, en esta oportunidad, el dueño de casa fue una sombra de lo que venía mostrando y no tuvo más remedio que resignarse frente a un rival que mereció y se quedó con la victoria.

Desde el arranque lo poco que pudo proponer el conjunto de la Basílica pasaba por los pies de Adrián Maldonado. Claro que la pelota nunca le llegaba clara al enganche y, lentamente, el mediocampo del Tambero comenzaba a equilibrar las acciones. Sin muchas llegadas de riesgo, la visita no perdonó en la más clara que tuvo cuando se jugaban 23 minutos de la etapa inicial. Lucas Benaducci trepó por su andarivel y asistió a Andrés Guzmán quien frente al arco derrotó a Juan Gómez.

El triunfo por la mínima diferencia era un premio para Cañuelas que lo fue justificando con el correr de la contienda. Porque su trabajo en el oeste no sólo fue prolijo sino que también contó con la desesperación de un Luján completamente desdibujado. Incluso todo se oscureció para los de Cataldo cuando a media hora del final se quedaron sin su motor, Maldonado, y no supieron con generar más riesgo sobre el área defendida por Cristian Moyano que, de todos modos, tuvo una tarde realmente tranquila por la gran actuación de sus centrales, Ignacio Liporace y Ezequiel Kilmot.

Un mal despeje de Luciano Moreyra, a los 23 minutos del segundo tiempo, volvió a quedarle servido a Guzmán para estampar el 2 a 0 que llevó tranquilidad al pueblo Tambero. El resultado, prácticamente, ya estaba cocinado y, aunque el local buscó por doquier el descuento pero nunca le encontró la vuelta, la visita se agrupó bien y esperó la orden final de Cristian Benítez.

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