FÉNIX 2 – ATLANTA 0: LA VIDA COLOR DE ROSA, BLANCO Y NEGRO

Por: Marcelo Patroncini

El Cuervo sueña despierto y vive soñando. Con puntaje ideal al cabo de la tercera fecha es el único líder en la Primera B Metropolitana tras derrotar por 2 a 0 al Bohemio en Luna y Olavarría.

El trámite de la etapa inicial fue parsimonioso, sin cambios de ritmo y con escasas llegadas a los arcos. Atlanta intentaba presionar en campo de Fénix, lo asfixiaba en la salida y recuperaba con cierta facilidad la pelota, intentaba jugarla con prolijidad. Salvo algunas ocasiones como las que tuvo Jonathan López de cabeza que pasó muy cerca del poste o el disparo cruzado de Franco Olego que también generó peligro para la valla de Mariano Mittelman.

Promediando la etapa inicial, los dirigidos por Atilio Svampa comenzaron a  disputar de igual a igual el balón. Con más ganas que ideas claras generaron un par jugadas de riesgo como un centro de Ezequiel Piovi desde la derecha que Ariel Otermín alcanzó a pellizcar evitando que Nahuel Fernandes Silva la empuje al fondo del arco, o una posterior corajeada de Luis Monge que tomó una pelota suelta en la mitad de la cancha, encaró hacia el arco de Nahuel Losada y sacó un disparo que se fue apenas desviado.

El ex entrenador de Colegiales modificó el esquema del conjunto local para iniciar la etapa complementaria, reemplazando a su enganche por un volante de marca para pasar del 4-1-4-1 a jugar con dos volantes centrales. De movida lo tuvo Fénix por intermedio de Piovi y luego fue el Bohemio quien contó con un par de oportunidades de abrir el marcador a través de un zurdazo de Diego Cardozo y un zapatazo cruzado de Olego. No obstante esas fueron las últimas situaciones de la visita. A partir de ese entonces, el Cuervo se adueñó de la contienda y lo quebró definitivamente a su favor con el gol de Federico Presedo luego de una desinteligencia defensiva entre Losada y Claudio Verino. Un par de minutos antes ya habia avisado el «Tanque», Andrés Vombergar, cabeceando desviado en una posición sumamente favorable.

Siendo la visita un manojo de nervios, el conjunto de Svampa se dignó a esperar al rival en campo propio y cuando recuperaba la pelota, por acción de sus jugadores o impericia ajena, salía rápido de contra, haciendo buena utilización de los espacios. Así conto con varias oportunidades para ampliar la diferencia, que llego en tiempo de descuento, por intermedio del recién ingresado Nahuel Basualdo, quien tras eludir al guardameta, definió al segundo palo haciendo estéril el esfuerzo del defensor que intentaba ser un obstaculo móvil en la línea de gol.

Atlanta no pudo aprovechar el momento que tuvo a su favor y se vio superado luego por este Fénix que ganó 2 a 0, cosechó su tercera victoria al hilo, y se aseguró una fecha más la cima del torneo en soledad.

Cobertura: Javier Dispaldro