RIVER 1 – BOCA 0: EL MILLONARIO ESTÁ FELIZ

Gentileza: @CARPOficial

River jugó mejor y logró imponerse ante un Boca pasado de revoluciones. Con gol de Leonardo Pisculichi de penal, el Millonario venció por 1-0 a su rival de toda la vida y se quedó con el clásico en Mar del Plata. En un partido muy caliente, Patricio Loustau decidió expulsar a 4 jugadores: Silva, Peruzzi y «Cata» Diaz por el lado de Boca y Maidana por el lado de River. Ahora, Xeneizes y Millonarios volverán a chocar dentro de una semana, en Mendoza.

En plena preparación de cara a la temporada que viene, River y Boca debían enfrentarse en Mar del Plata. Tanto Gallardo como Arruabarrena apostaban a lo mejor que tenían para este primer superclásico del 2016. Por el lado del Xeneize, llegaba el debut para Jonathan Silva en defensa y para la dupla Osvaldo-Tevez en ataque. En River llegaba el estreno de «Nacho» Fernandez y un cambio de sistema, para pasar a jugar 4-2-3-1 en lugar del clásico 4-4-2.

Con un José Maria Minella repleto, los jugadores saltaron al campo de juego. Patricio Loustau se encargó de comenzar el partido, donde rápidamente River salió decidido en busca del desequilibrio: con un frenético Pisculichi, sumado a los desbordes de Ignacio Fernandez, el Millonario buscaba un gol tempranero.

Sin embargo, la primera del partido fue para Boca: a los 4 minutos, tras un centro desde la derecha, Leonel Vangioni rechazó la pelota pero su despeje impactó en Maidana, provocando que el esférico tenga destino de red. Marcelo Barovero, con una excelente reacción, evitó la caída de su arco y mantenía el 0-0 en el tanteador.

A los 10 minutos, llegaría la primer expulsión de la noche marplatense: Jonathan Silva fue a destiempo contra Gabriel Mercado y le propició una durísima entrada. Loustau no tuvo más remedio que mostrarle la tarjeta roja al defensor debutante y dejar al conjunto de La Ribera con 10 hombres en cancha. Debido a la infracción recibida, Mercado también debió dejar el campo de juego pero le cedió su lugar a Milton Casco.

5 minutos más tarde, tras una infracción cerca del área de Boca, Rodrigo Mora buscó estampar de tiro libre el primer tanto del partido. Cuando el uruguayo disparó, la pelota impactó en el brazo -elevado- de Carlos Tévez, sancionándose penal para el Millonario. Pisculichi se hizo cargo de la ejecución, y con un certero remate al palo derecho de Orión, decretó el 1-0 para el conjunto de Marcelo Gallardo.

Tras el gol de River, el partido se tornó poco atractivo y muy friccionado. Con más amonestados que situaciones de peligro, los minutos transcurrían en este superclásico. A los 30 minutos, Tévez tuvo la gran posibilidad en sus píes de conseguir el empate: tras ganarle la posición a Alvarez Balanta, el «Apache» se dirigía a enfrentarse a Barovero, pero, a la hora de impactar su remate, Jonathan Maidana apareció de manera milagrosa para desviar el balón y hacer que se pierda pegado a un poste. River se salvaba gracias a la certera aparición de su número 2.

De ahí en adelante, el primer tiempo transcurrió sin pena ni gloria. Apenas un remate de Pisculichi de larga distancia, con una buena respues de Orion. La primera mitad llegaba a su fin con un marcador favorable al Millonario por 1-0, teniendo más tiempo la pelota que su rival y siendo más profundo en cada ataque, ante un Boca que disputó, durante gran parte del primer tiempo, de manera muy severa y teniendo a la mitad del equipo con amarilla.

El comienzo de la etapa complementaria ilusionaba a los miles de hinchas que habían arribado hasta La Feliz para disfrutar del cotejo. Primero, a los 3 minutos, un buen centro de Milton Casco no pudo ser conectado por Lucas Alario. Luego, a los 6, Osvaldo controló un pelotazo enviado desde la derecha y, tras una jugada personal, remató a las manos de Barovero.

Pero, con el transcurso de los minutos, River lograba imponer sus condiciones ante las de su rival, que lucía nervioso y falto de respuestas, buscando el segundo gol de la tranquilidad. Para colmo, a los 20 minutos, Patrcio Loustau le mostró la roja a Peruzzi, de manera exagerada, por una falta a Gonzalo Martinez. Ahora, el Xeneize estaba cayendo por 1-0 y disputaba el partido con sólo 9 hombres.

Y por si algo faltaba, 10 minutos más tarde, otra roja sacudiría a Arruabarrena: esta vez quien fue expulsado fue Daniel Díaz por un supuesto agravio verbal hacia la máxima autoridad del partido, el árbitro Loustau. Faltando 15 minutos de reloj para el final, Boca debía enfrentar a River con 8 jugadores en el terreno de juego.

A los 35, otra vez la tarjeta roja aparecería en el espectáculo deportivo: Loustau decidió expulsar a Maidana por un cabezazo contra Tevez. Tras sufrir la roja, el defensor Millonario reaccionó, de mala manera, ante Chavez y le propició un empujón. Esto provocó la reacción de sus compañeros Xeneizes, generando un gran tumulto de jugadores, con algunos golpes disparados. El arbitro Loustau decidió expulsar sólo a Pisculichi (que ya estaba sentado en el banco de los suplentes) y no tomar más represalias.

Los 10 minutos restantes estuvieron completamente de más, donde River hizo uso de su ventaja numérica y dejó correr los segundos. Al llegar a los 50 minutos, Loustau decretó el final del primer superclásico. River, con aquel gol de Pisculichi de penal, logró quedarse con el partido con ventaja de 1-0.

El próximo sábado 30 de enero, en Mendoza, Millonarios y Xeneizes volverán a verse las caras para una nueva edición de los clásicos veraniegos. El conjunto de Arruabarrena buscará su revancha y vencer a su máximo rival. Los de Gallardo intentarán repetir lo hecho en Mar del Plata y volver a imponerse en estos superclásicos.

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