GAMBA OSAKA 0 – RIVER PLATE 3: EL MILLONARIO ESTÁ DULCE

La foto del campeón. Gentileza: @TodaPasión

Por: Lautaro Castiglioni

River no afloja. Tan solo 6 días después de haber conquistado América, el equipo de Marcelo Gallardo conquistó Japón, derrotando al dueño de casa, Gamba Osaka, por 3-0 con goles de Carlos Sancez de penal, Gabriel Mercado de cabeza y Gonzalo Martinez con una excelente definición. River supo golpear y controlar a su rival, y cuando no pudo más desde lo físico, aguanto el resultado como pudo. 9° título internacional en las vitrinas del club de Nuñez y 4° para el Muñeco desde su asunción en Agosto del año pasado.

Torneo Inicial 2014; Supercopa Argentina 2014; Sudamericana 2014; Recopa 15; Copa Libertadores 2015. Todo eso había conseguido River en tan solo 15 meses, y para seguir dando vueltas olímpicas, viajaba hasta Japón para enfrentar al Gamba Osaka, correspondiente al partido por la Suruga Bank, que junta al campeón de la Copa Sudamericana y al campeón de la Copa J. League en un partido que entrega un título oficial para el ganador. Cabe mencionar que esta copa llevaba 7 ediciones anteriores, donde solamente 2 equipos sudamericanos habían logrado imponerse, mientras que en 5 oportunidades la copa quedó en mano de los conjuntos nipones.

18.770 km y más de 30 horas de vuelo fue lo que recorrió el Millonario buscando sumar su 9° título en plano internacional. Con arbitraje del chino Tan se dio inicio a la 8va edición de la Suruga. River de entrada, supo dominar a su rival y comenzar a inquietar al arco defendido por Higashicuchi. A los 6 minutos, tras varios rebotes, Nicolas Bertolo tomó la pelota y cuando se disponía a rematar, recibió una infracción sobre el sector izquierda para decretarse tiro penal a favor del visitante. Y Carlos Sanchez se hizo cargo de la ejecución -al igual que ante Boca y Tigres por la Libertadores- para cambiar la falta por gol con un remate fuerte y certero al medio del arco. Antes de los 10 minutos, River ya conseguía la ventaja.

El equipo de Gallardo seguía dominando el juego y las acciones, aunque a los 20′ sufriría el primer susto de la noche en Japón: una mala salida de Marcelo Barovero dejó a Anderson solo de cara al gol, pero «Trapito» supo reponerse rápido y evitar el empate.

A los 31, River volvería a gritar, desde una vía que le sienta muy bien: centro de Sanchez para Gabriel Mercado, quien se impuso en las alturas y con un cabezazo perfecto decretó el 0-2. La ventaja crecía, y con eso aumentaba la tranquilidad de todo el conjunto de Nuñez.  Pero lejos de conformarse, el equipo Argentino continuó insistiendo y casi logra el tercer gol por intermedio de una volea de Sanchez, aunque el travesaño le negó el grito al uruguayo-argentino y salvó al equipo japones. Con la ventaja de 2 goles en el resultado, y siendo muy superior al rival, River llegaba al descanso.

El equipo de Hasegawa volvió del descanso con un solo objetivo, descontar y luego empatar. Y estuvo cerca de lograrlo a los 3 minutos, en una corrida de Lins y un remate bajo que pasó cerca del palo derecho de Barovero. River comenzó a sentir el cansancio en lo físico, por lo que Gallardo comenzó con las sustituciones: Martinez, Viudez y Pisculichi en reemplazo de Driussi, Ponzio y Bertolo. Justamente el ex Huracán, Gonzalo Martinez, liquidaría la historia a los 10 minutos: desborde por derecha y zurdazo con mucha rosca, fueron la fórmula elegida por el «Pity» para marcar el 3-0.

La ventaja de 3 goles y todo el cansancio que arrastraban los jugadores de River, fueron motivos suficientes para que el Gamba Osaka crezca dentro de la cancha y lleve peligro, en más de una oportunidad, al arco rival. Pero -como de costumbre- un sólido Barovero se encargó de disipar todo intentó de gol que llegara a su arco y mantener el cero. Así, cuando se cumplieron 93 minutos, el árbitro Chino marcó el final del partido para que River vuelva a ser campeón.

Sexta vuelta olímpica en 15 meses. Cuatro copas en menos de un año. Esos son los números increíbles que registra el equipo de Marcelo Gallardo, que cada vez hace más historia y quedará por la eternidad en el libro de grandes recuerdos millonarios. Aunque como dijo el DT, «este equipo no se conforma y se acostumbró a ganar». Algo está claro: River quiere más. Ahora, buscará conseguir los objetivos que le quedan de cara a fin de año, siendo el torneo local, la Copa Sudamericana y el sueño de todos los riverplatenses: enfrentar a Barcelona en el Mundial de Clubes de Diciembre.