FÉNIX 0 – DEPORTIVO RIESTRA 1: TAN REDUCIDO QUE NO SE VE NI CON LUPANI

Con un paupérrimo arbitraje de Ignacio Lupani, el Blanquinegro del Bajo Flores, derrotó por la mínima diferencia al Cuervo y se asentó dentro de los clasificados parcialmente al octogonal final. Fue tan fina la jugada del penal que significó la victoria como las ideas que ambos conjuntos presentaron en el campo de juego. Pero los de Leonardo Ragazzo se quedaron con los tres puntos que los invita a soñar con el Reducido.

Desastrosa. Así fue la tarea del juez del encuentro en Ingeniero Maschwitz. Dejó pegar desde el vamos en un terreno de combate irregular, lleno de arena y peligroso para la integridad física de los competidores. Se desentendió cuando tenía que mostrar alguna cartulina, tanto para el local como para la visita. Y después, ofendido, empezó con el carnaval de amarillas por doquier. Cuando el Deportivo Riestra abrió el marcador le hizo tiempo en la cara y el colegiado lo permitió mientras que los feroces reproches de Fénix, más una violentísima falta en tiempo de descuento, no fueron castigados con la roja pertinente. ¡Horrible!

De fútbol, propiamente dicho, poco y nada. Los del Bajo Flores dominaron en el arranque de cada período pero se fueron diluyendo con el correr de los minutos para cederle terreno y protagonsimo al equipo de Gustavo Cisneros. El primer tiempo sólo tuvo una situación clara y fue la que Mariano Mittelman salvó cara a cara frente a Jonathan Herrera.

En la complementaria las acciones de riesgo le pertenecieron al local. Un gran desborde de Gastón Minutillo sumado al posterior cabezazo de Andrés Vombergar, fueron el anuncio sobre la valla defendida por Gustavo Ruhl. Más tarde, Alfio Lorenzo se apuró en un mano a mano y remató muy mal para dilapidar otra situación clara para el Cuervo. Y después de ello, la intrascendencia misma.

Mientras el juego iba levantando temperatura y Lupani le echaba más leña al fuego, la bola iba de aquí para allá sin destino alguno. A los 37 minutos un pase entre líneas fue captado por Mauricio Soto quien esquivó a Mittelman y este lo derribó. El árbitro sancionó el penal para los de Ragazzo y las dudas de un presunto offside estallaron en el conjunto local. Herrera tomó la caprichosa y convirtió la pena máxima en gol para abrir la cuenta cuando al cotejo le quedaba muy poco tiempo.

Después llegaron más tumultos, Ruhl pidiendo asistencia durante tres minutos, el juez adicionando seis, el Cuervo reclamando un penal a favor, amarillas por aquí y por allá, una patada de otro planeta de Alejandro Monzón que sólo fue amonestado y el final de la contienda con todas las protestas habidas y por haber.

Deportivo Riestra ganó 1 a 0 en un partido donde su juego pasó desapercibido. El triunfo, claramente, le sirvió para afirmarse en la zona del Reducido. Fénix dejó pasar la chance de acercarse al octogonal y cortó un invicto de once encuentros. Sin embargo, a pesar de lo poco que propusieron, el protagonismo de la tarde se lo llevó una sola persona: Ignacio Lupani.

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