DEPORTIVO RIESTRA 1 – DEPORTIVO MORÓN 1: EMPATE CLAVADO

DEPORTIVO RIESTRA 1 – DEPORTIVO MORÓN 1: EMPATE CLAVADO

El Blanquinegro y el Gallo mostraron realmente muy poco en la soleada tarde del Bajo Flores. Con un hombre de más durante toda la complementaria, la escuadra de Blas Giunta tuvo la pelota pero no contó con ideas para quedarse con los tres puntos. De esta manera ofrecieron un 1 a 1 que tuvo goles sólo de milagro.

Pobre. Así fue la contienda entre Riestra y Morón. Cinco fechas sin ganar llevaba el conjunto de Leonardo Ragazzo mientras que los del oeste caían en el Guillermo Laza con un invicto de tres partidos. Ambos en zona de octogonal, las intenciones en la previa marcaban un partido interesante. Pero nada de eso ocurrió desde que Lucas Di Bastiano hizo sonar su silbato por vez primera.

La etapa inicial no tuvo jugadas de riesgo. En pos de destacar alguna llegada se puede mencionar un remate desde 25 metros de Jonathan Páez que se fue muy cerca del poste derecho de Gustavo Ruhl, y una gran jugada personal de Gonzalo Bravo que culminó atenazando con sus guantes, Carlos Morel. Sin embargo, sobre el epílogo de los primeros 45 minutos, llegó la expulsión de Jontan Goya en el local tras un tumulto en su propio área que dejó tendido sobre el césped a dos jugadores de la visita.

Si el Gallo había tenido la pelota estando once contra once, en la complementaria y con ventaja numérica todo indicaba que torcería, tarde o temprano, el pálido 0 a 0 que venían mostrando ambos elencos hasta el momento. Pero tampoco se cumplió dicho pronóstico. Giunta sacó a Cristian Broggi y a Páez, que estaban amonestados, y así el visitante no desequilibró más. De hecho a los 18 minutos, y en un ataque aislado del Deportivo Riestra llegó la apertura del marcador. Jonathan Herrera armó una buena acción personal que dio en el palo pero el rebote lo capturó Mauricio Soto quien, con el arco a su merced, clavó el 1 a 0.

La victoria parcial para los Malevos de Pompeya era una sorpresa en el Bajo Flores. Sin embargo la alegría duró poco porque a los 25, Diego Barrios Suárez quedó mano a mano con Ruhl y puso el empate que sería inamovible en la invernal tarde porteña.

Increíblemente lo pudo ganar Deportivo Riestra que contó con una última llegada de peligro a quince minutos del final pero Morel le sacó justo el disparo a Herrera. Deportivo Morón nunca supo aprovechar el hombre de más que tuvo y se conformó con el punto al igual que los de Ragazzo. Cero a cero o uno a uno, daba lo mismo. El partido fue un empate clavado.

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