INDEPENDIENTE RIVADAVIA (MEDOZA) 0 – FERRO 0: SIRVE DE POCO

En el estadio Bautista Gargantini, Independiente Rivadavia y Ferro jugaron un encuentro acorde a sus resultados en el torneo. Eran dos de los equipos que más habían empatado en lo que va de los 25 fechas de la B nacional, y no defraudaron. Igualaron 0 a 0, y de esta forma, los dos se llevaron un punto que les sirve poco y nada, ya que ninguno de los dos puede acercarse a sus objetivos.

En el primer tiempo, fue Oeste el que arrancó mejor parado, y encontró espacios para lastimar a su rival. Primero fue Jonathan Bay el que después de recibir de Nahuel Luján, se metió en el área y remató de puntín para romperle el pecho a Cristian Aracena, que envió la pelota al corner. De ese tiro de esquina, el fondo de la Lepra se durmió, Elías Borrego la jugó rápido, Maximiliano Fornari recibío y mandó un centro rasante que no llegó a conectar Gonzalo Castillejos. En el arranque todo estaba teñido de Verde (más bien de violeta, ya que jugaron con esa camiseta), sin embargo, de a poco fueron perdiendo intensidad, y fue el local el que se comenzó a acercar al arco de Andrés Bailo, aunque con poca claridad. A penas un remate de Facundo Curuchet que salió desviado.

En el complemento, a diferencia de los primero 45 minutos, fueron los dirigidos por Martín Astudillo los que comenzaron mejor, y casi logran abrir el marcador gracias a dos acciones de Rodrigo Arciero. En la primera, hizo revolcar y lucir a Bailo, y en la segunda, la pelota salió desviada. De a poco el juego fue perdiendo ritmo e intensidad, y todo parecía que iba a quedar igualado, pero casi en la última jugada, los de Caballito tuvieron una más. Centro de Martín Ojeda desde la izquierda, y el cabezazo de Castillejos superó a Aracena, pero el travesaño le ahogó el grito del gol, y sentenció el empate.

Fue final en Mendoza. Independiente Rivadavia se vio un poco más perjudicado con esta igualdad porque continúa sin poder salir de la zona de descenso. Mientras que Ferro, con esta nueva parda, se convirtió en el equipo que más veces repartió puntos. Además no le pudo descontar a los dos primeros, y tampoco pudo escalar posiciones.