Con la presión de los resultados puestos, Independiente Rivadavia también ganó y llegó a la última fecha con posibilidades de quedar primero y jugar una final por el primer ascenso. Además selló su clasificación al Reducido. Dejó en el camino a Brown de Adrogué que buscará en la próxima jornada quedarse con un lugar en la próxima Copa Argentina.
Desde el comienzo, la Lepra mostró sus intenciones con un Quiroga encendido. En un despeje de la defensa del Azul, el delantero ganó la posición y definió ante la salida del arquero Ríos en solo dos minutos de juego.
Ese gol le dio tranquilidad a Independiente y descolocó a Brown que no pudo reaccionar en todo el primer tiempo. Adelante Asenjo y Quiroga peleaban todas y abajo el equipo de Vicó se encontró con una buena noche de la defensa local.
En la única de peligro en la primera parte, Aracena tapó en dos ocasiones el remate de Bruera. La Lepra lo jugó como una final y mordió en todos los rincones. Así se fue al entretiempo con la ventaja parcial.
En el complemento la Lepra sintió el desgaste del primer tiempo y cedió un poco de terreno. Brown no lo supo aprovechar. A los 20 minutos ingresó Cardozo por Asenjo y le dio un poco más de frescura al ataque de Independiente.
Y en una de las tantas que aguantó Quiroga, el delantero habilitó a Cardozo que remató al primer palo a los 38 minutos para desatar el festejo en el Parque. Pero parece que si no es con sufrimiento no vale en la Lepra.
Al rato descontó Brown con un gol de Bruera y puso suspenso al partido a los 43 minutos. La Lepra cuidó el resultado y tras el pitazo final desató la alegría que lo pone en carrera por el primer puesto y con la clasificación al Reducido en el bolsillo.