Independiente Rivadavia regresó al triunfo en el Bautista Gargantini. La Lepra Mendocina volvió a ganar en su casa, esta vez por goleada (4-1) ante Nueva Chicago. Sin brillar pero con una tremenda eficacia, el Azul del Parque hizo sentir nuevamente la condición de local.
El Torito era mejor, jugaba lejos de su arco y avisó con Baima en un tiro libre que Aracena mandó al córner. Sin embargo, el dueño de casa lastimó en una de las pocas que generó: Klusener se la bajó a Sergio González que definió el primero a la media hora de juego. La Lepra encontró -de casualidad- el segundo con un tanto en contra del Cata Díaz y se fue al vestuario con un resultado impensado.
El complemento arrancó con el 3-0 de Julián Mancioni con un toque suave ante la salida de Silva pero el Torito no se rindió y descontó a través de Horacio Martínez. El suspenso y el recuerdo de la levantada que hizo sufrir a todos ante Ferro en la primera fecha se vino a la mente de los hinchas pero Pablo Palacio sentenció la cuenta y dejó el 4 a 2 definitivo.
En el Parque es otra cosa. Independiente Rivadavia venció a Nueva Chicago, volvió a ganar en el Gargantini pero deberá mejorar de visitante, condición en la que perdió todo lo que jugó.