INDEPENDIENTE: MERCADO EN ROJO

Mientras los otros equipos grandes no han perdido tiempo en comenzar, negociar y confirmar negociaciones por nuevos refuerzos, en Independiente aún no hay novedades sobre el armado del plantel para el inicio de una nueva temporada que tendrá a la Copa Sudamericana como objetivo principal.

Más allá de los sondeos por algunos jugadores, a la sede de Avenida Mitre no llegaron propuestas formales para llevarse a algún futbolista. Tampoco se incorporó a nadie. Así las cosas, en los entrenamientos de Villa Domínico las únicas caras ‘nuevas’ fueron aquellos que regresaron de sus préstamos en otras instituciones, como Ruso Rodríguez, Francisco Pizzini y Aléxis Zárate, entre otros.

Jugadores, cuerpo técnico y simpatizantes dieron su opinión basándose en el último torneo realizado por el rojo, y todos coincidieron en algo: El primer refuerzo del club debe ser mantener el equipo. A vivas voces, a la comisión directiva parece no interesarle el gran rendimiento que tuvo el rojo en el último semestre y estarían dispuestos a negociar las partidas de algunos jugadores clave como Nicolás Tagliafico y Emiliano Rigoni. El objetivo de Independiente es claro: Se debe ganar algo. Si se desmorona la columna vertebral de la estructura realizada por Ariel Holan, las metas se verán cada vez más lejanas.
Más allá de las dificultades económicas con las que pueda lidiar la institución -como todas en Argentina-, las complicaciones económicas ya prosperaron desde la asunción de los Moyano e Independiente cuenta con un equipo que, con refuerzos, puede pelear cosas importantes. Si se vende a alguno de los jugadores primordiales para enriquecer las arcas del club, ese dinero se invertirá en acercar nuevas incorporaciones que deberán adaptarse de cero al trabajo ya realizado. Y claro, los que lleguen deben ser igual o mejores que los que se vayan. ¿Complicado, no? Una cadena de eslabones que nunca concluye con una nueva copa en las vitrinas.

Jonás Gutiérrez es el jugador que puede concretar su llegada en las próximas horas. La traba principal pasa por el elevado contrato. Otro caso similar es el del uruguayo Walter Gargano. El mediocampista de la selección charrúa no tiene intenciones de continuar en el Monterrey de México, pero los problemas para su arribo a Avellaneda pasan por el salario, una cifra imposible de pagar en el Rojo.

Lo cierto es que en Independiente todo sigue igual. El secretario deportivo, Jorge Damiani, prometió que de acá a una semana habrá tres o cuatro refuerzos. Creer o reventar luego de dar por hecha la llegada del boliviano Alejandro Chumacero y que, finalmente, no se concretó. En el Rojo, mercado en rojo.