«No es amor, lo que tu sientes se llama obsesión. Una ilusión en tu pensamiento, que te hace hacer cosas, así funciona el corazón». La frase corresponde a una canción llevada a hit por el Grupo Aventura allá por principios de los 2000. ¿Qué tiene que ver esto con Independiente? Muy simple, Ariel Holan siente lo mismo que el muchacho del tema musical, pero su obsesión tiene nombre y apellido: Fernando Belluschi.
A Holan le traen a Brítez, Braian Romero, se acerca Cabezas, está todo cerrado con Alejandro Silva, dicen que hay avances por Silvio Romero, le comunican que Fernando Gaibor llega el miércoles a firmar contrato… Pero él quiere a Belluschi.
La comisión directiva del Rojo no hizo oídos sordos a los pedidos del entrenador y mucho menos pasó por alto la insistencia por el volante de San Lorenzo, porque sabe que el momento de seguir consiguiendo cosas importantes es ahora. Belluschi es un jugador que llega y juega, no necesita tiempo para una adaptación. La situación es que negociar con Matías Lammens se ha vuelto una piedra en el zapato para todos. El presidente del ciclón es un tanto reacio a llevar adelante movimientos de sus jugadores en el mercado local, y encima Belluschi es clave en el esquema azulgrana. Aún así, el ex Newell’s no salió a hablar públicamente y algunos allegados al cuerpo técnico del Rojo creen que esto es un guiño a sus ganas de jugar en Independiente.
San Lorenzo fue concreto: el mediocampista solo se va por cinco millones de dólares. Si ponen ese dinero, Belluschi se va a Independiente, al Barcelona o a Puerto Nuevo. Lo cierto es que el Rojo ya habría realizado una oferta y el monto trascendido son nueve millones, que incluye transferencia, impuestos y contrato al jugador por dos años y medio. La cifra no fue bien recibida por los hinchas en las redes sociales, ya que la creen excesiva por un jugador de 34 años y sin poder de reventa.
Por ahora, la situación es complicada, pero no imposible. Holan seguirá levantándose todas las mañanas preguntando por su jugador fetiche. No es amor…