INDEPENDIENTE: LA HOLANETA

Opinión.-

El último fin de semana, Independiente cayó derrotado ante Boca Juniors, próximo campeón del fútbol argentino. El equipo de Guillermo Barros Schelotto superó al Rojo en todas las líneas y fue claro ganador del partido. Un partido que se tornó decisivo de la noche a la mañana, o más bien, de un mes a otro. Si ahora le caen críticas de errores tácticos a Holan, es porque la gente sabe que el equipo puede jugar mejor.

Todo es mérito de Ariel Holan. Porque de repente, Independiente se encontró disputando un cotejo donde las cuentas matemáticas lo ubicaban como posible arrebatador de trono.
Todo es mérito de Ariel Holan. Porque Independiente, a esta altura, debería estar conformándose con un andar instrascendente en la nebuloza de mitad de tabla. Con algunas derrotas, varios empates y un puñado de partidos ganados con sabores agridulces. Pero los de Avellaneda fueron de menor a mayor y en cámara lenta, como quien dice «con perfil bajo». Todo es mérito de Ariel Holan, porque con su experiencia en Hockey, nadie daba cinco pesos por él. Ni la prensa, ni los ídolos ofendidos, ni los hinchas -hartos de tanto chantaje-.

Martín Campaña se convirtió en el mejor arquero del fútbol argentino. Sino, díganme ¿quién es? ¿Batalla y sus malos cálculos? ¿El resistido y relegado Agustín Orión? ¿Rossi, un arquero que en cuanto vuelva Sara pierde su lugar?
Campaña se ganó ese lote a base de grandes actuaciones, y todo es mérito de Ariel Holan, que confió en el uruguayo y confirmó su titularidad sin excusas. Además, el entrenador que es burlado por innovar con tecnología en los entrenamientos, supo elegir a los juveniles para conformar el equipo en un escueto plantel. Porque Bustos es una aparición formidable en el lateral derecho, un puesto donde hace añares es falla constante. Y porque Alan Franco ya es una fija en la zaga central. Holan recuperó el nivel de Diego Torito Rodríguez y hoy es un baluarte indiscutido en mitad de cancha. Erviti llegó entre murmullos por sus 36 años y, a pesar de que no está en condiciones de completar los 90 minutos, demostró ser el enlace de juego que le faltaba al equipo. Para Martín Benítez hoy hay solo aplausos por recuperar -y superar- su mejor performance. Misma suerte corre Emiliano Rigoni, de un primer semestre de año irregular. El cordobés se quedó en Independiente y las ofertas desde Europa no tardaron en llegar. Para el pibe Ezequiel Barco es todo alegría. Blanco fácil por no ir al mundial Sub-20, le pegaron por todos lados, más de lo que recibe en la cancha. Hoy, con 18 años recién cumplidos, es titular y el jugador más desequilibrante de un equipo que debería andar limando detalles tácticos y arañando un empate en el clásico de Avellaneda. Pero no, el derby lo ganó con creces y el objetivo de clasificar a la Copa Libertadores 2018 está ahí no más.

Todo esto es mérito de Ariel Holan. Porque no dudó en elegir al capitán del equipo, y Nicolás Tagliafico es el jugador más importante que tiene Independiente. Un lateral izquierdo que aparece donde sobre un hueco, que marca, toca, juega y hasta llega al arco rival. Si usted, lector, cree que estoy exagerando, claramente no vio jugar al próximo 3 de la Selección Argentina. Y hablando de laterales izquierdos, el Chivo Pavoni se apareció en un entrenamiento para inculcarle al equipo una metodología histórica para saludar a la gente. Hoy, ese saludo se hizo viral y los jugadores parecen sentir un sentido de pertenencia al club, como lo tuvieron las grandes glorias que hicieron gigante a Independiente.
Todo esto, es mérito de Ariel Holan. Con poco y nada, el ex Defensa y Justicia se calzó el buzo y empezó a trabajar. Con trabajo y humildad, este equipo de Independiente sorprendió a más de uno, cuando en verdad, es un equipo en formación que se desmembró con las salidas de referentes de alto nombre como Germán Denis, Hernán Pellerano, Víctor Cuesta, Jorge Ortíz y Viruta Vera.

El fútbol es tan impensado que lo hace ser el deporte más hermoso del globo terráqueo. No se sabe que pasará con Independiente la próxima temporada, pero hoy La Holaneta de Ariel se ubica en los primeros puestos del torneo local, avanza en Copa Sudamericana y también en Copa Argentina. No es exitismo, porque Independiente no está para ser campeón de ninguno de estos certámenes. Por eso mismo hay que celebrar la gran labor del cuerpo técnico. Todo es mérito de Ariel Holan.