INDEPENDIENTE: LA DOCENA DE TÍTULOS LLEGÓ DE LA MANO DEL INDIO SOLARI

El 25 de mayo de 1989, bajo la conducción de Jorge Solari, Independiente conquistaba su 12º título local. En el estadio de Ferro Carril Oeste, el Rojo salía campeón tras derrotar a Deportivo Armenio por 2 a 1 con goles de Rubén Darío Insua y Pedro Massacessi para asegurarse.

El Campeonato de Primera División de la temporada 88/89 contó con una particularidad, los partidos que finalizaban empatados tenían una posterior definición por penales. En cada encuentro se ponían tres puntos en juego, quienes ganaban en el tiempo reglamentario se quedaban con ellos, pero si la contienda concluía en tablas, repartían uno por lado y el punto extra se lo llevaba aquel que se imponía en la serie desde los doce pasos.

Boca Juniors dirigido por José Omar Pastoriza y River Plate con César Luis Menotti como DT, ambos con grandes planteles partían como candidatos, incluso Racing Club que venía de salir campeón de la Supercopa y Deportivo Español, arrancaban por encima del Rey de Copas en el análisis previo al inicio de la temporada.

Con Jorge Solari al mando del equipo, Independiente trajo al uruguayo Eduardo Pereyra para ocupar la portería. Tenía una defensa base ya consolidada compuesta por Néstor Clausen, Pedro Monzón, Rogelio Delgado y Guillermo Ríos. De su clásico rival arribó Miguel Ángel Ludueña para ocupar la vacante que había dejado Claudio Marangoni, José María “Chaucha” Bianco llegó de Racing de Córdoba y Rubén Darío Insua, que formó una gran sociedad con el eterno Ricardo Bochini. En la delantera había que reemplazar las salidas de José Percudani y Alejandro Barberón, entonces la institución de Avellaneda incorporó a Marcelo Reggiardo de Almirante Brown y a la figura de Platense, el goleador Carlos Alejandro Alfaro Moreno.

El estilo de juego no era del paladar del hincha del Rojo y, tras las dos derrotas consecutivas frente a Rosario Central y Estudiantes de La Plata, seguidas de otros tantos empates 0 a 0 como local frente a San Martín de Tucumán y en Vicente López versus Platense, la continuidad del entrenador pendía de un hilo, sin embargo, Pedro Iso, presidente de la institución en ese momento, sostuvo al entrenador en el cargo.

En la 10ª fecha, con goles de Ricardo Bochini y Rogelio Delgado, Independiente venció en la vieja Doble Visera al líder Boca Juniors, resultado que distendió un poco el clima hostil. Con victorias como local contra Gimnasia de La Plata y Deportivo Armenio y ante River Plate en el Monumental, cerró la primera rueda con 37 puntos junto a Deportivo Español, a dos de la punta que compartían Racing Club y Boca.

Igual que en el inicio del torneo, fue irregular el andar del Diablo en el comienzo de la segunda rueda, pero en la 27ª fecha goleó en la Ciudadela 3 a 0 al Ciruja y a partir de entonces, el equipo dirigido por el “Indio” Solari fue, literalmente, una máquina de ganar. En la siguiente jornada venció a Platense en Alsina y Cordero (actualmente calle Ricardo E. Bochini) y siete días después alcanzó a Boca Juniors en la cima al derrotarlo por 2 a 1 en La Bombonera con goles del Bocha y Carlos Alfaro Moreno.

Tras quedarse con los tres puntos en disputa frente a San Lorenzo de Almagro, Racing de Córdoba, Ferro Carril Oeste, Instituto de Córdoba, Newell’s y Gimnasia, hilvanó una racha de 9 triunfo consecutivos que lo dejaban en la frontera del título. En la antepenúltima fecha, una formidable actuación de Ubaldo Matildo Fillol mantuvo en cero el arco de Racing Club y, si bien el Rojo se aseguró el primer puesto tras imponerse en la serie de penales, la goleada del Xeneize ante La Lepra impidió que diera la vuelta olímpica ante su eterno rival como había sucedido en 1983.

El 25 de mayo de 1989, el barrio porteño de Caballito se convirtió en la verdadera caldera del Diablo, una marea roja copó la totalidad del estadio Ricardo Etcheverry. A Independiente le alcanzaba un empate para gritar campeón, en tanto, Deportivo Armenio, su rival esa tarde, necesitaba ganar para mantener viva su ilusión de quedarse en primera.

Un zapatazo de Lorenzo Frutos ponía en ventaja al conjunto de la colectividad, y aunque la derrota parcial de Boca ante el Lobo en La Plata le dejaba al Rey de Copas el campeonato servido en bandeja, la alegría para el pueblo rojo fue completa unos minutos más tarde porque Rubén Darío Insua anotó el 1 a 1 y, enseguida nomás, Pedro Massacessi, por entonces anunciado como el sucesor de Bochini, convirtió el 2 a 1 para el delirio de las más de 30 mil hinchas que habían colmado las cuatro tribunas de la cancha de Ferro.  

El triunfo 1 a 0 con gol de Marcelo Reggiardo ante el Millonario en Avellaneda por la última jornada, sirvió para festejar el 12º título de Independiente en campeonatos nacionales, dejar grabado en la historia ese sprint final que incluyó doce triunfos en trece partidos en los que obtuvo 38 puntos sobre 39 en juego y, fiel a esa época del futbol argentino, con un equipo que se terminó recitando de memoria.

Acerca de Javier Dispaldro 2597 Articles
Acuariano desde febrero de 1976. Nació con un amor casi enfermo por el deporte, desde chico se refugió en la escritura e inesperadamente, ya adulto, pudo combinar y disfrutar de esas dos pasiones. El turismo aventura es otro de sus cables a tierra y Cortaderas su lugar en el mundo.