El triunfo ante Deportivo Lara y la clasificación a octavos de final de la Copa Libertadores de América luego de 23 años, hizo cerrar un semestre intenso para el Rojo, pero con los objetivos cumplidos. Con el descanso por el Mundial y tiempo para negociar, Independiente ya puso manos a la obra para encarar una segunda mitad de año que tendrá dos copas internacionales como metas principales.
Si bien el principal objetivo del cuerpo técnico y de la comisión directiva era lograr ganar la Recopa Sudamericana ante Gremio, Ariel Holan y sus pares dirigenciales saben que ambas finales con el equipo brasileño fueron atípicas y el Rojo podría haber salido victorioso tranquilamente sin la fatídica implementación del VAR tanto en Avellaneda como en Porto Alegre. Por eso, las metas se trazaron a corto plazo, y la clasificación a la próxima fase en Copa Libertadores trajo un aire fresco con tintes de gran satisfacción.
Ariel Holan sabe muy bien que cuenta con una espalda ancha para la toma de decisiones. El hincha le demuestra un cariñó innegable y el entrenador conoce el pensamiento de ellos, un vínculo recíproco que repercute en la vida deportiva e institucional del club en el día a día. Sin embargo, el grueso de la gente ve de reojo el escaso nivel que demostraron los últimos refuerzos pedidos expresamente por el querido entrenador, por los cuales se gastó una cantidad importante de dinero. Silvio Romero nunca pudo adaptarse al ataque intensivo y dinámico del equipo, Jonathan Menéndez alternó con algunas lesiones y Fernando Gaibor es uno de los más resistidos por su poca entrega. Por eso, el director técnico se ve obligado a no tener margen de error para quien llegue al Rojo en el mercado de pases de invierno.
Los primeros nombres que suenan para reforzar a Independiente -que tendrá la Copa Libertadores entre ceja y ceja- son Lucas Gamba, de Unión de Santa Fé y Diego Polenta, defensor central de Nacional de Uruguay. El interés por el atacante del equipo santafesino viene de hace rato, pero ahora las chances de multiplican, ya que Gamba finaliza su contrato con Unión y puede llegar en condición de jugador libre. El caso de Polenta es diferente. Holan quiere un zaguero de jerarquía para acompañar a Alan Franco y el uruguayo es de su gusto, aunque es titular en el Bolso y su salida solo se daría con una compra. Además de los mencionados futbolistas, hubo consultas por Rodrigo Battaglia, actualmente en Sporting Club de Portugal. El mediocampista fue noticia en las últimas semanas por integrar la nómina de 35 preseleccionados por Jorge Sampaoli y, aunque es la negociación más difícil, los dirigentes ya lo tienen apuntado.
El Rojo irá por todo en el segundo semestre del año o, al menos, seguir por la senda del buen momento deportivo que atraviesa desde la llegada de Ariel Holan, quien alternó momentos buenos e irregulares pero siempre manteniendo una idea de juego versátil y cumpliendo con los objetivos pactados.