Por la penúltima fecha del Campeonato de Primera División 86/87, en La Bombonera, el 26 de abril de 1987, se enfrentaron Boca Juniors e Independiente, con ambos peleando la punta del certamen junto a Rosario Central y Newell’s Old Boys. En un encuentro que tuvo emociones de principio a fin, algunas polémicas y un desenlace dramático, el Rojo se quedó con la victoria por 3 a 2, sin embargo, la anécdota que dejó ese duelo fue que Ricardo Enrique Bochini convirtió el único gol de cabeza de toda su carrera profesional.
Un domingo lluvioso en la Ciudad de Buenos Aires, con La Bombonera colmada, el Boca de César Luis Menotti y el Independiente de José Omar Pastoriza ponían en juego la chance de seguir peleando palmo a palmo el Campeonato de Primera División 1986/87 con Rosario Central y Newell’s Old Boys de Rosario, ambos líderes a una fecha del final del certamen. Antes de que la pelota comience a rodar se produjo el primer hecho sin precedentes en el fútbol argentino cuando, todo el estadio coreó al unísono “BO-BO-CHINI, BO-BO-CHINI”, tras el acto en el que el club de La Ribera le otorgó una plaqueta al máximo ídolo del Rojo por haber llegado a la cifra de 500 partidos oficiales en su carrera tan solo unas semanas atrás.
Sobre un campo de juego muy embarrado y con el arbitraje de Ricardo Calabria, se inició el vibrante y trascendental partido que definía la continuidad con vida de ambos en la lucha por el título Cuando transcurría el minuto veintisiete, Hugo Orlando Gatti se lucía por duplicado, primero ante el peruano Franco Navarro y luego frente a Ricardo Bochini, pero la tercera fue la vencida, Alejandro “Motoneta” Barberón capturó sobre la línea de fondo el segundo rechazo del arquero Xeneize, envió el centro desde la izquierda al corazón del área y desde allí, apenas un par de pasitos adelante del punto penal y casi sin despegarse del suelo, el “Bocha” metió el frentazo para que la pelota se incruste en el ángulo superior derecho del “Loco” Gatti que, en esa instancia, solo atinó a observar.
En el arranque del complemento, Carlos Tapia igualó de cabeza para Boca, José Luis Percudani adelantó nuevamente al conjunto de Avellaneda, con un polémico penal, Jorge Comas volvía a igualar las acciones y, cuando el partido se moría, en tiempo de descuento, Claudio Marangoni recuperó una pelota en la mitad de la cancha, con un pie a pie “Bochinezco”, dejó pagando a los dos defensores locales, encaró hacía el área y ante la salida de Gatti, abrió hacia la derecha para la entrada en soledad de “Mandinga” Percudani que estableció el definitivo 3 a 2 con el arco vacío, permitiéndole a Independiente arribar con vida a la última fecha del certamen, y aunque no le alcanzó para arrebatarle el campeonato al Rosario Central que logró coronarse de la mano del recordado entrenador Ángel Tulio Zof, la efeméride de esa plomiza y lluviosa tarde otoñal fue el único, de sus 108 goles con la camiseta del Rojo, que “El Chaplin del Fútbol” convirtió de cabeza.