Nicolás Tagliafico es una de las bajas que tendrá Ariel Holan para enfrentar el 2018. El capitán fue vendido al fútbol holandés y ayer publicó una carta en las redes sociales despidiéndose de los hinchas que hace tiempo que le hacen sentir su cariño.
En 2015, proveniente de Banfield, Tagliafico arribó a Avellaneda para jugar en uno de los grandes del fútbol argentino. Con el pasar de los días, los meses y hasta los años, el lateral izquierdo se fue ganando, a base de buenos partidos, el corazón del hincha. A su vez, también logró quedarse con la capitanía y se transformó en una pieza fundamental de la defensa del Rojo. En primer lugar, se adueñó de la banda izquierda, pero cuando el equipo lo necesitó pasó a la zaga a dar una mano con los centrales. Pese a no ser alto, Tagliafico no tuvo un mal rendimiento y esto provocó que más aplausos caigan desde la tribuna.
En 2017, junto al plantel precedido por Ariel Holan, conquistaron la Copa Sudamericana y en gran parte despertó el interés de varios equipos en contar con sus servicios. Uno de esos equipos, fue el Ajax de Holanda. Y justamente en diciembre, los holandeses presentaron una oferta muy seductora, difícil de rechazar. Independiente se quedará con aproximadamente cinco millones de dólares, más el 15 por ciento de una futura venta.

Más allá de su partida, Tagliafico no se olvida del hincha. De la gente que lo bancó desde que llegó hasta haber traído la Copa. De los malos momentos, como también así de los festejos y alegrías. Por ello, ayer decidió sentarse delante de las redes y escribir unas palabras para despedirse de ellos. La misma dice:
“Carta al hincha: Se hace muy difícil transformar en palabras algo tan fuerte y tan abstracto como los sentimientos. Desde chico, mi pasión por el fútbol estuvo en todos mis días, en todos mis sueños. Con mucho esfuerzo, sacrificio y perseverancia, Dios me dio la bendición de llegar a un club tan grande como Independiente. Quiero que tengan presente, que desde el primer día que puse un pie en Domínico, supe la magnitud de la institución que representaba. Fue un orgullo haber sido el capitán de este hermoso grupo que se formó y logró ganar la Copa Sudamericana. No tengo más que agradecerle a cada diablo rojo por haberme hecho sentir que en algún partido, en algún saludo, o en algún esfuerzo, los estaba representando. Tengan bien presente, que este gran cariño es recíproco. Saludos y GRACIAS por haberme hecho sentir parte de ustedes. Nico”.
