Independiente le ganó a River en el Libertadores de América por 1-0 con gol de Diego Vera en un partido que ganó con merecimiento, aunque tuvo dos rendimientos totalmente distintos de ambos equipos en el primer tiempo y en el segundo.
El Millonario presentó un esquema distinto al que venía utilizando y nombres poco habituales debido al partido que jugó ante Gimnasia el jueves y por eso Marcelo Gallardo decidió darle descanso a varios de los titulares. Matías Moya y Franco López hicieron su debut como titulares, ambos jugadores de reserva y fueron los puntos más altos de la visita en la primera mitad. Fueron superiores a un Independiente muy golpeado, primero que nada por el duro resultado en la fecha pasada ante Racing en el clásico y hoy, tras un recibimiento con huevazos y pedradas al micro y muchos chiflidos a la hora de la salida del equipo a la cancha. Primero la visita tuvo la apertura del marcador en un cabezazo de Marcelo Larrondo que se fue muy cerca del palo izquierdo de Martín Campaña y luego, un remate desde afuera de Luis Olivera estuvo muy cerca de darle 1-0 al conjunto de Núñez. River fue un poco más en la primera parte del partido, pero no pudo marcar la diferencia en el marcador.
Ya en la segunda parte, el Rojo salió con otra cara y no cesó de atacar y generar peligro en el arco de Augusto Batalla durante los 45 minutos finales. La defensa de River estuvo firme y logró neutralizar a los delanteros, pero el ingreso de Maximiliano Meza le dio fuerza sobre el costado derecho y fueron más punzantes a la hora de definir, pero Augusto Batalla y la línea de defensores pudieron aguantar hasta que a los 27 minutos, Diego Vera encontró una pelota perdida en el área chica y la empujó para marcar el 1-0 que iba a ser el resultado final, aunque ese cachetazo a River lo dejó débil y pudo haberse ido con algún gol más en contra.
A pesar de la victoria, la gente de Independiente se despidió con chiflidos para sus jugadores, disconformes con el rendimiento, y con una frase firme: «Milito no se toca». Ahora el problema lo va a tener el Millonario, que deberá enfrentar en el Monumental a su clásico rival, Boca Juniors, que viene de golear 4-2 a Racing y luego tendrá la final de la Copa Argentina ante Rosario Central.