Independiente venció en condición de local a Lanus por la mínima diferencia en lo que fue la vuelta de la segunda fase de la Copa Sudamericana. En el partido de ida, el Rojo había ganado 2 a 0 pero no se quedó con eso y Martín Benitez sentenció el cotejo en el Libertadores de América para que el Rey de Copas tenga que ir a Brasil a jugar con Chapecoense por los octavos de final.
Poco para destacar en la primera parte. Lanus tomó el mando de la pelota, como era de esperarse, pero no supo que hacer con ella porque no podía traspasar la dura defensa de Independiente que estuvo impecable. La única que tuvo el Granate fue un remate de José Sand que Martin Campana atajó muy bien, ratificando su racha de cuatro vayas invictas. Con este panorama, los dirigidos por Gabriel Milito aprovecharon un rápido contragolpe y fruto de un rebote por un centro de Emiliano Rigoni, Benitez le dio de derecha y puso el gol de la victoria a los 40 minutos de la primera parte. Con este contexto, la visita se descarriló y el juego se volvió más tenso. Tal es así que Lautaro Acosta tuvo un encontronazo con Milito que terminó con un escupitajo del delantero al técnico antes del descanso.
Paradójicamente, el complemento (Más allá de la expulsión absurda e infantil de Gustavo Toledo) fue todo del Rojo pero Lanus tuvo la más clara. Sand remató con un arquero abatido en el piso y «El Torito» Rodriguez despejó en la linea. El local también tuvo sus chances pero no las aprovechó, controló el partido y también hubo tiempo para el «ole, ole, ole».
Finalmente, los Diablos Rojos pasaron una llave muy difícil contra el último campeón del fútbol argentino y ahora tendrá otra parada complicada en Brasil pero la esperanza siempre está porque al Rojo… Chapa le sobra.