Boca perdía en Avellaneda pero Miguel Ángel Russo metió a Edwin Cardona que le cambió el rumbo al partido. En los últimos minutos, el colombiano frotó la lámpara e inventó una asistencia a Franco Soldano y un golazo para darle vuelta el juego a un Independiente que no levanta cabeza. El Xeneize sigue en carrera en la Copa Diego Armando Maradona con un equipo alternativo y con la cabeza puesta en Racing por la Libertadores.
No todo fue alegría para el conjunto de la Ribera. El Rojo se adueñó del primer tiempo con poco y encontró la ventaja en un cabezazo de Silvio Romero tras un centro de Nahuel Bustos. El sufrimiento continuó para la visita que debió transpirar con un penal a favor del Diablo (en la jugada anterior pudo haber una pena máxima para Boca no cobrada por Vigliano): Agustín Rossi le adivinó el remate de Andrés Roa y se lució con una gran atajada.
La visita no respondía y Russo decidió mandar a Villa, Cardona y Salvio a la cancha en el complemento. El de Azul y Oro dominó y Edwin le modificó la cara a su equipo. El talentoso colombiano fue determinante en el marcador y empezó con un gran centro hacia la cabeza de Franco Soldano que metió un cabezazo de goleador y rompió la racha de 16 juegos sin convertir. A Cardona todavía le faltaba la frutilla del postre: unos minutos después, tomó una pelota por la izquierda y sacó un remate perfecto al segundo palo para el 2-1 final.
El Xeneize vive en la Copa Diego Maradona gracias a Edwin y le dio otro golpe a Independiente después de la derrota por Sudamericana.