Brugge y Porto protagonizaron una de las jugadas más insólitas en lo que va de Champions League, y que difícilmente sea superada en lo que queda de competencia.
Todo comenzó con una maniobra verdaderamente increíble en el área de Porto, que ganaba uno a cero.
Diogo Costa despejó el tiro de esquina sacando el peligro de su jardín, sin embargo el defensor David Carmo le pegó, sin pelota y con la acción lejos, una fuerte patada al defensor Mechele.
Carmo reaccionó con enojo sobre el rival, con el árbitro lejos, pero no pudo escaparse al ojo del VAR, que advirtió el increíble penal.
El capitán Hans Vanaken tuvo el empate pero Diogo Costa adivinó la intención y bloqueó el tiro cruzado. La acción terminó anulada a instancias del VAR, por invasión de un futbolista de Porto.
Entonces se repitió el penal, pero esta vez fue Noa Lang quien cobró la boleta. Diogo Costa volvió a adivinar el palo, esta vez sobre su derecha, y rechazó el peligro nuevamente.
Dos penales y cero goles para Brugge, Porto se infló de ánimos y metió dos goles tras esta increíble situación.