El regreso de Diego Mendoza a las canchas fue uno de los atractivos del duelo entre Huracán y Central Córdoba de Rosario por la Copa Argentina. El accidente de micro sufrido por el Globo en su visita a Caracas a principio de este año dejó una grave lesión en el talón del delantero pero la vida le dio revancha al hombre nacido en General Madariaga en la Provincia de Buenos Aires. La recuperación resultó un éxito y el joven de 23 años entró nuevamente a un campo de juego como había prometido y soñado.
«Pretendo mucho más. Ahora tengo un mes más para prepararme. Hice toda la pretemporada, estoy entrenando doble turno y me estoy exigiendo al máximo. Para vestir esta camiseta hay que estar a un cien por ciento y para eso estoy luchando», contó el jugador del Globo sobre su estado físico y su trabajo en el tiempo previo al inicio del torneo. La esperanza de una vuelta a los terrenos futbolísticos siempre estuvo en la lista de sueños acumulados del atacante y su constancia en el trabajo durante los entrenamientos lo llevó a la concentración para el encuentro ante el Charrúa por el torneo más federal del país. «Hoy cumplí un sueño que era volver a jugar en una cancha de fútbol. Lo dije desde el día uno que iba a volver y cumplí. Quiero agradecerle al cuerpo técnico, al cuerpo médico, a mis amigos, a mi familia, a mi novia por todo el apoyo recibido. Nunca estuvo solo. Es mucha gente a la que debo agradecer», reconoció el delantero.
El minuto 25 del segundo tiempo quedará en el recuerdo del futbolista ofensivo por muchos años. Las lágrimas salieron inevitablemente y el grito de los hinchas con el «Mendoza, Mendoza» le regaló el afecto necesario tras el lamentable accidente sufrido. En su regreso sumó algunos minutos y hasta tuvo alguna chance para volver a las alegrías en la red: «Soñaba con hacer un gol, no se me dio pero estoy seguro que va a venir».
El hombre más buscado en la zona mixta salió rápidamente, encaró con ganas hacia los periodistas y hasta se dio el lujo de comentar la victoria del club de Parque Patricios: «Hicimos las cosas bien. Ellos empataron por un error nuestro pero demostramos que somos un equipo de jerarquía y por eso nos llevamos el triunfo. No son fáciles estos partidos porque la responsabilidad es nuestra. Tendríamos que haber cerrado la historia en el primer tiempo pero Eduardo (Dominguez) nos supo tranquilizar en el entretiempo y cambiamos el resultado a nuestro favor».