La felicidad tiene nombre y apellido en Huracán. Se llama Lucas Gamba, el hombre que encandiló al pueblo quemero y fue la revolución de la remontada ante Colón en Parque Patricios. El Sabalero ganaba 2 a 0, el Globo sufría la expulsión de Carlos Auzqui y el panorama era oscuro para los hombres de Gustavo Alfaro. Con fútbol y una gran entrega, el local se lo dio vuelta con dos goles del ex Unión y del colombiano Roa.
No fue un primer tiempo bien jugado. A los dos equipos les costaba encontrar el andamiaje ideal para romper el cero. La primera de peligro fue un tiro libre de Gamba que pareció adentro para el dueño de casa pero la efectividad estuvo del lado de los santafesinos. Tomas Chancalay repitió dos veces una misma jugada y consiguió una gran diferencia: la primera la empujó en contra Mancinelli y la siguiente entró despacito a la red.
El complemento continuó con la pesadilla (hasta ese momento) del Quemero por la expulsión temprana de Carlos Auzqui. Pero el empuje y el juego de Lucas Gamba fue el detonante de la recuperación del Globo en una ráfaga (con el ingreso interesante dw Walter Pérez): el ex Tatengue tocó la bola hacia destino de gol en el área chica y encabezó la igualdad del colombiano Roa. Sin embargo, todavía faltaba la frutilla del postre para el delantero mendocino que se hizo cargo del tercer tiro libre y desató el delirio con un agónico 3 a 2.
Huracán baila en una Gamba al ritmo de Lucas que se llevó la ovación de los hinchas por su gran actuación y se dio un gusto extra por su pasado en Unión.