HURACÁN 3 – ATLÉTICO TUCUMÁN 2: LLUVIA DE GLOBOS

Bajo la lluvia de Parque Patricios, Huracán volvió a ganar ante su gente y se quedó con un partidazo (3-2) ante Atlético Tucumán. Los goles marcaron el rumbo de un encuentro parejo y emocionante en todo momento que dejó la incertidumbre hasta los últimos suspiros. El Globo saltó al tercer lugar y se aseguró terminar en puestos de Copa Libertadores al final de la jornada actual.

Ignacio Pussetto madrugó a todos: a los hinchas, periodistas y al rival. El delantero tomó un rebote de primera y la clavó rasante al lado del palo derecho de Augusto Batalla a los 2 minutos. Desde ese tanto, el duelo se volvió de ida y vuelta y el Decano contó con las ocasiones más claras en dos remates de Ismael Blanco mientras que el local casi aumenta gracias a un blooper del arquero del contrincante. Los tucumanos bancaron la parada y buscaron un empate que no llegaría en esa primera etapa. Las emociones no faltaron y el 1 a 0 le quedó corto a los cuarenta y cinco iniciales.

De la misma manera en la etapa inicial, el equipo de Ricardo Zielinski igualó a los 120 segundos del complemento con un rebote de Marcos Díaz aprovechado por Ismael Blanco. Ninguno de los dos se conformó y se lanzaron directo a un espectáculo abierto y emotivo. El Quemero no se durmió con el empate y encontró el segundo con una pelota parada (un clásico en los conjuntos de Gustavo Alfaro): tiro libre y toque de Pablo Álvarez a la red. Los visitantes se apagaron por unos minutos y el dueño de casa lo aprovechó para conseguir el 3 a 1 de Nicolás Silva que tomó un gran pase de cabeza de Diego Mendoza. Parecía marcador cerrado pero el partidazo no terminó ahí porque los vestidos de celeste y blanco descontaron con un testazo de Hernán Hechalar que explotó al cien por ciento un «horror» defensivo de su rival. El final fue electrizante con un Decano a la «caza» de una parda milagrosa que no se dio pero dejó el suspenso hasta el último instante del encuentro con una polémica por un supuesto agarrón a Mauricio Affonso.

El Tomás Adolfo Ducó fue una lluvia de globos de ilusión que se llama Copa Libertadores. Una victoria trabajada pero con un significado importante de acá hasta el final del campeonato. El Quemero se aseguró el puesto de torneo internacional hasta la fecha que viene y siguió con su mini racha en casa (3 victorias y dos empates). Atlético Tucumán, por su parte, sabía que era un encuentro que podía perder (guardó varios jugadores por su enfrentamiento ante Peñarol en el José Fierro del miércoles) pero se quedó con una sensación de que llevarse algo no era algo imposible.

Acerca de Francisco Alí 20366 Articles
Nació un día después del gol del Diego a los ingleses pero llegó justo para el postre contra Alemania Federal. El fútbol es su vida. Escribe de la misma manera que juega: excelente. Por eso es crack. Los Piojos y Atlético Madrid son su debilidad. En 2005 fundó esta locura llamada Vermouth Deportivo.