Huracán y Lanús se presionaron más de lo que jugaron y terminaron en un empate lógico sin goles. Pocas situaciones, escasas emociones y un merecido resultado en el estadio Tomás Adolfo Ducó. Y claro: a mal juego, igualdad en cero. Fue un partido con las luces apagadas.
El Globo arrancó con más intensidad y una presión asfixiante en el campo rival que provocó algún que otro error en salida del equipo de Luis Zubeldía. Sin embargo, a la hora de crear juego y situaciones, los dos se fueron a marzo. El dueño de casa solo tuvo una chance en los pies de Silva con un remate cruzado y el Granate, un cabezazo desviado de José Sand. No hubo ni un tiro al arco ni atajadas de los arqueros.
En el complemento, la visita salió con otra decisión pero aún así le faltó claridad en los últimos metros que no se modificó ni con los cambios. El Quemero bajó totalmente su nivel y casi no llegó a los tres palos de Morales. Lo mismo para el Grana que fue «mucho ruido y pocas nueces» en el área de Moya.
El cero fue el resultado que pintó a la perfección la imagen de este pobre Huracán vs Lanús. Cero por todos lados y un juego con las emociones deslucidas.