Marcos Godoy es una de las piezas importantes de la recuperación de Colegiales en la Primera B Metropolitana. Antes del nuevo parate de nueve días por la pandemia, el Tricolor tomó un gran envión de cuatro victorias consecutivas que lo transformó en uno de los animadores del torneo con protagonismo de un delantero que fue el faro del equipo en el ataque.
El entrenador Darío Lema depositó su confianza en el futbolista y lo convenció de quedarse en Cole más allá de una oferta que tenía para regresar a la liga de Guatemala. Así, el centro-delantero renovó sus «votos» con el club y tiene entre ceja y ceja el objetivo de un ascenso a la Primera Nacional. Marcos aceptó un «Vermouth» y nos dejó sus sensaciones acerca de su presente y del plantel.
Vermouth Deportivo: ¿Cómo les cayó el parate teniendo en cuenta que venían de cuatro victorias seguidas? ¿Se la veían venir?
Marcos Godoy: Y la verdad que a nosotros nos cayó mal porque veníamos de una seguidilla de partidos muy buenos y esto te termina perjudicando .Pero ya está, ya pasó. Ahora debemos meternos de lleno y llegar de la mejor forma.
VD: ¿Qué fue lo que cambió en el equipo para conseguir esas cuatro victorias que los metió en los primeros lugares?
MG: Creo que lo que nos faltaba era ser contundente, llegar y poder convertir. Y a eso agregarle poder controlar el partido y no bajar el ritmo de juego que tenemos.
VD: ¿Cuánto tiene que ver el Chavo Lema con tu presente y el del equipo?
MG: Él, al llegar al club, fue el primero que me dijo que no me fuera, que siga en el club porque me había salido una oportunidad de volver a Guatemala. Él me pidió que renovara y le agradezco porque me dio la confianza que todo jugador necesita.
VD: ¿Cómo ves al club desde adentro en la actualidad? ¿Sienten el apoyo de la dirigencia?
MG: Sin palabras. Hay que sacarse el sombrero. Nos tienen muy bien, jamás se han atrasado en los pagos. Más allá de eso también son excelentes personas. La institución lleva varias obras muy avanzadas, se ha mejorado mucho el club.
VD: Más allá de esa experiencia que te tocó en la pandemia, ¿se puede vivir bien siendo un futbolista que juega en la B Metropolitana? ¿O creés que se necesita algo más para estar tranquilo sacando que, por suerte, les pagan al día?
MG: No, el jugador del ascenso vive el día a día, hoy en día acá en argentina por más que ganes bien y seas mejor pago del ascenso no te alcanza.
VD: ¿Creés que se necesita un apoyo más presente de Agremiados? ¿Se sienten escuchados?
MG: No sé de quién pero necesitamos ser escuchados. Acá, en los clubes firmás por un año o dos y por el mismo dinero. Hoy en día, en Argentina, de un mes al otro, la plata se va desvalorizando. Creo que sí, tienen que pensar un poco más en nosotros.
VD: ¿Colegiales es un lugar en el que te quedarías un largo tiempo teniendo en cuenta la comodidad que tenés en el presente?
MG: Hoy en día quieren venir todos a Colegiales por todo lo que hablamos. Es un club que está bien y ordenado, que saben lo que quieren. Yo me quedaría hasta mi retiro pero también soy consciente que estoy en una etapa de que, si tengo la posibilidad de irme a otro lado por lo económico y hacer una diferencia lo pensaría. Pero hoy pienso en Cole para poder lograr lo que todos queremos.
VD: ¿Se extrañan los partidos con gente tanto de local como de visitante?
MG: Sí, es algo que uno desea que vuelva ya. Es lo más lindo del fútbol. Pero bueno hay que ser consciente por lo que estamos viviendo. Ojalá se termine todo esto y que vuelva la gente.
EL POLIFUNCIONAL MARCOS GODOY
Ante la larga inactividad de la pandemia en 2020, Marcos Godoy decidió armar una rotisería temporal para comprar ropa, un cochecito y productos de ajuar para su bebé. Cocinaba milanesas y papas fritas con verdeo y cheddar (entra otras comidas) con su mujer y él mismo repartía los pedidos. Un verdadero polifuncional. «Eso me tocó hacerlo en un momento difícil, estaba por nacer mi hija y si bien estaba bien en lo económico el club nos cumplió siempre. Quería tener un ingreso más y con mi señora se nos ocurrió poner una rotisería y nos fue bien. Fueron cuatro meses que se movió bien. Yo hacía repartos también, fue una experiencia más. Dejamos de hacerlo porque al nacer mi bebé se complicó mucho», compartió su experiencia con los micrófonos de Vermouth Deportivo.