Las Leonas comenzaron los Juegos Olímpicos con el pie izquierdo, pero con ideas que ilusionan al cambio de chip rápido. El rival, Nueva Zelanda, no fue superior al conjunto argentino, aunque su efectividad permitió el canto de victoria.
Si bien el resultado final no fue el esperado, en los primeros dos cuartos el dominio no fue de ninguna de las dos selecciones. Las medallistas de plata en Londres 2012 y Sídney 2000 empezaron bien con mucho juego de pases y bien abiertas, llegaron hasta el fondo y de ahí se metieron en el área grande, pero la defensa de las de negro fue sólida e impidió que las nuestras anotaran. El juego se tornó muy hablado y trabado y, con esa paridad, se fueron al entretiempo 0-0.
Luego llegó la reacción de las neozelandesas, que fueron más efectivas que su rival. Con ataques profundos llegó el primer córner corto para las de negro que no dudaron en aprovechar la situación y, a los cinco minutos de juego, con un poco de suerte se dio el primero del partido y el primero para Kelsey Smith. Más tarde, a falta de cinco minutos para el cierre del tercer cuarto, por medio de otro córner corto sucedió el segundo que hundió al equipo sudamericano. Otra vez, con tinte de suerte para las de negro, y mala suerte para las nuestras, la bocha impactó en el palo de Hope Ralph que desvió la trayectoria y gritó el segundo de su selección.
Holly Pearson fue la encargada de sentenciar el encuentro con un golazo cruzado imposible de atajar para Belén Succi y, a falta de siete minutos por jugar, la diferencia fue de tres tantos y permaneció de esa manera hasta el pitazo final. El debut no tuvo el resultado esperado, pero las leonas demostraron un gran nivel que ilusiona.
El próximo cruce será ante la selección española el próximo 26/07 a las siete de la manaña.