Los Mastines reaccionaron a tiempo y dieron vuelta la historia ante un Rossoblú en caída libre. En la visita se retiró lesionado el argentino Nicolás Domínguez que, esta vez, no había sido citado por la Albiceleste. Los locales se impusieron por 2 a 1 con tantos de Gianluca Caprari y Nikola Kalinic.
Bologna abrió la cuenta antes del cuarto de hora porque Koray Günter cometió un error de cálculo. El defensor alemán saltó a cabecera y directamente falló en todo sentido para que la pelota lo deje en ridículo. Al fallo del zaguero del Hellas Verona le siguió una hermosa volea de Riccardo Orsolini que se metió contra la base del palo izquierdo de Lorenzo Montipó.
El empate para los Mastines llegó previo al descanso cuando Ivan Ilic trabó una pelota en salida del rival para que luego, Caprira, defina de taco en un golazo que quedará para la historia en el Marcantonio Bentegodi. Cuando empezó la complementaria, Giovanni Simeone desperdició un mano a mano en una noche no tan buena para el hijo del «Cholo».
El dueño de casa era más pero tampoco brillaba en la verde gramilla. No obstante, a los 39 minutos del capítulo final, se encontraron los ingresados. Keving Lasagna desbordó por derecha, encontró mal parado al fondo del conjunto Rossoblú, y levantó un centro para el cabezazo de Kalinic que, con experiencia, dejó sin respuestas al polaco Lukasz Skorupski.
Bologna sumó su tercera derrota al hilo y su sexta en siete encuentros de Serie A. El mal momento del conjunto del histórico Sinisa Mihajlovic se vio aprovechado por un Hellas Verona que no fue una maravilla pero de todos modos ganó 2 a 1 para acercarse a los puestos de competencias internacionales en Italia.
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