En un encuentro cerradísimo y con un polémico final, Argentina cayó ante Egipto por 22 a 20 en la tercera fecha del Grupo D del Mundial Masculino de Handball que se desarrolla en Alemania y Dinamarca. Los Gladiadores volverán a jugar el miércoles ante Angola y frente a Qatar el jueves con la necesidad de conseguir resultados positivos para mantener las chances de avanzar a la siguiente etapa del torneo.
En el estadio Royal Arena de Copenhague, Argentina y Egipto disputaban un partido clave para las aspiraciones de ambos de conseguir la clasificación a la siguiente fase del mundial. Los Gladiadores habían iniciado con un gran empate ante Hungría y luego una previsible derrota ante la poderosa selección sueca, en tanto, los africanos habían caído en sus dos primeras presentaciones.
Rápidamente Yahia Omar abrió el marcador, sin embargo, con los goles de Nicolas Bonano y Federico Fernández, Argentina conseguía pasar al frente. Luego, las férreas defensas languidecieron la ofensiva de ambos equipos, en especial, la del conjunto albiceleste que tuvo un lapso mayor a diez minutos sin poder marcar, aunque en el otro extremo, Matías Schulz, con sus atajadas impedía que Egipto se escape en la pizarra. La anemia finalizó con un par de goles consecutivos para igualar la contienda en cuatro, a partir de entonces, el liderazgo fue cambiando de mando, cerrándose la primera mitad con un tanto de Lucas Moscariello para que Los Gladiadores se vayan al descanso 9-8 arriba.
En el comienzo de la etapa final, los dirigidos por Manuel Cadenas no encontraron las variantes para vulnerar el arco adversario y en contrapartida, su rival encontró algunos espacios para escaparse 12 a 9. Argentina, a pesar de la acumulación de exclusiones, con mucho coraje y actitud, remontó la desventaja y el marcador se mantuvo gol a gol hasta los minutos finales del partido.
A falta de siete minutos para el epílogo, con el marcador 19 a 18 favorable a Los Gladiadores, fue sancionado Federico Fernández con tarjeta azul, dejando al equipo en desventaja numérica por 120 segundos y como mínimo, se perderá el encuentro ante Angola. Sobre el cierre de la contienda, los jueces iraníes adquirieron un rol protagónico con algunos fallos muy polémicos que terminaron inclinando definitivamente la balanza en favor de los Faraones, que tras un parcial de 4 a 1, se quedó con el triunfo por 22 a 20, dejando a Argentina sin margen de error al afrontar los dos compromisos que le resta disputar en esta etapa del certamen, aunque también hay que asumir que se debe mejorar la eficacia en ataque y disminuir la cantidad de pérdidas.
El próximo miércoles, Los Gladiadores jugarán frente Angola otro partido decisivo y sin margen de error, para llegar a la última jornada frente a los cataríes con chances de conseguir la clasificación a la siguiente etapa.