Desde que “La Banda” está en la máxima categoría del fútbol de ascenso, el clásico madrynense quedó postergado para los momentos en que tanto Guillermo Brown como Deportivo Madryn se encuentren de pretemporada, con la mira puesta en sus diversas competiciones.
Este fin de semana, en el Coliseo del Golfo, se jugó una nueva edición en la que ambos conjuntos se enfrentaron y brindaron un espectáculo digno de un clásico más que esperado. El duelo se había hecho desear tras las suspensiones de los dos enfrentamientos que estaban pactados anteriormente.
En el primer tiempo, el local tuvo las mejores acciones. Sin embargo, Mehring agigantó su figura y evitó que el “Aurinegro” se vaya en ventaja al término de los primeros cuarenta y cinco minutos.
En la parte complementaria, pese a ser un clásico, el DT Gabriel Gómez cambió los once protagonistas mientras que Deportivo Madryn hizo lo propio con el transcurso de la última parte. Brown se quedó con diez por la expulsión de Aciar pero el local no pudo aprovecharlo y así los penales se hicieron presentes tras el empate sin goles.
En la lotería de los tiros desde los doce pasos, el uruguayo Sebastián Pereyra se hizo enorme y tapó dos remates para darle la Copa Invierno Ciudad de Puerto Madryn al Deportivo Madryn, trofeo que entregó el intendente de esa localidad de Chubut Ricardo sastre al capitán Rodrigo Bona.
De esta manera, el clásico quedó en manos del “Aurinegro” que espera el inicio del Federal A, en donde debutará con Villa Mitre de Bahía Blanca en el estadio del “Villero”. Por su parte, Guillermo Brown perdió ante su eterno rival y seguirá con su preparación de cara al próximo Torneo Nacional.