Josep Guardiola llamó la atención en la vía pública al recibir una multa por estacional mal su auto en un espacio no permitido y bromeó con el agente de tránsito, que le pidió una foto con ´Pep´.
El entrenador del Manchester City cometió un ilícito al dejar su vehículo en un lugar señalizado con una doble línea amarilla y el policía le labró una multa por esa acción vial. Sin embargo, el agente le pidió una fotografía al director técnico y él reaccionó con una broma: «¿Quieres una foto? ¡Tienes que pagar por la foto!», lanzó Pep al empleado policial.
Ese hecho generó risas en la escena, Guardiola se acercó al parabrisas, sacó la multa y se subió al vehículo con cierto enojo y sin sacarse la imagen con el guardia civil. En Inglaterra, no se salva nadie de las sanciones viales.