Josep Guardiola se refirió a su compartamiento en el banco de suplentes del Manchester City, a las protestas a los árbitros y a las amarillas recibidas que lo dejan afuera del campo para dirigir a su equipo. ´Pep´ debió ver desde la tribuna la caída de los Ciudadanos ante Wolverhampton por llegar a tres tarjetas y reconoció que intentará controlarse para no volver a cer en el mismo error.
COMO JUGADOR Y ENTRENADOR. «Cuando era jugador en Barcelona era el jugador menos físico de todos los tiempos, pero quizás fui uno de los más amonestados, porque siempre hablo con los árbitros. Ahora como entrenador me pasa lo mismo. Digo algo si creo que es una injusticia o algo que no me gusta… tengo que controlarlo».
INTENTARÁ CONTROLARSE. «En la grada es imposible que me saquen una tarjeta amarilla, estaba tan relajado que simplemente me dedico a analizar lo que pasa. Pero en la línea de banda, cuando ves algunas cosas que no te gustan, lo tengo que decir. Me encantaría no recibir tarjetas, me gustaría controlarme – intentaré hacerlo – pero no puedo asegurarles al 100% que lo logre».
LO QUE LE GUSTA. «Me gusta estar con los jugadores abajo, el olor del césped. Txiki y Manel fueron muy amables pero prefiero estar ahí abajo. Por eso no debo volver a hacerlo. La próxima vez será una sanción de dos partidos».