
Pasó Navidad y, como en todas partes del mundo, hubo familias que han pasado carencias. Con el fin que ningún infante quede sin regalos, la afición Verdiblanca una vez más se encargó de un espectáculo maravilloso. Y así llovieron osos de peluche en el entretiempo del partido ante Athletic de Bilbao.
El jueves por la noche, el Benito Villamarín demostró porqué el fútbol es uno de los deportes más maravillosos del globo terráqueo. El partido fue la gran excusa para ayudar al prójimo y el club puso a disposición varios puntos en las adyacencias del estadio donde los fanáticos podían donar juguetes de gran porte.
No obstnate, el show se vivió durante el descanso. De las tribunas llovieron peluches al verde césped con ciertas condiciones entre las que se destacaban el tamaño de los muñecos y que no pudiesen contener objetos contundentes que generasen un problema mayor en caso de impactar en alguna persona.
Una situación que se ha repetido en varios lugares de Europa y que no ha sido la primera vez en Andalucía. No obstante, la reiteración de este gesto volvió a poner a la gente del Betis en lo más alto del torneo de la generoidad, el respeto, y el pensar en aquellos que más lo necesitan.
Foto: Photo by Fran Santiago/Getty Images
