Los dirigidos por Ibarra fueron muy superiores, impusieron condiciones y vencieron 3 a 0 a River.
Palpitando el Superclásico del domingo, las reservas se veían las caras en el River Camp. Con la presencia de Alan Varela, Boca fue muy superior, controló el tramite y se impuso sin sobresaltos.
En la primera mitad fue superior la visita. Al principio, River se acercó con Gargiluo pero solo fueron aproximaciones. El equipo de Hugo Ibarra empezó a asociarse y así aparecieron las llegadas, con un explosivo Exequiel Zeballos. Y fue él quien justamente tuvo una posibilidad que le contuvo Franco Petroli y luego un cabezazo débil de Vicente Taborda. Minutos después no tardo en llegar el gol. Zeballos tomó la pelota, enganchó para su zurda con bicicleta incluida, y puso la pelota pegada al palo, marcando el 1 a 0 en Ezeiza. La defensa millonaria no hacía pie y tranquilamente podía haberse ido al entretiempo perdiendo por algún gol más. Pero los juveniles Xeneizes fallaban en el último pase y caían en fuera de juego.
El complemento se desarrolló de la misma manera. Boca tuvo muchas libertades para jugar y sacó bastante provecho. Gabriel Vega tuvo un remate de afuera del área y Zeballos seguía lastimando por su sector, sea el izquierdo o el derecho. El segundo gol estaba al caer y no tardo en llegar. Taborda presionó en la salida y definió al cuerpo del arquero, que dió un rebote que tomo Ezequiel Fernández para asistir al creador de esta jugada, Vicente Taborda, que puso el 2 a 0. Si el desconcierto de los dirigidos por Borelli era grande, después del gol fue aún mayor. Valentín Barco trepó por el medio de la cancha, se asoció con Zeballos y entró solo por el área y marcó un golazo para el 3 a 0.
El dominio de los pibes de Boca fue grande, sobre todo en la segunda mitad donde prácticamente fue superior los 45 minutos. River solo corrió detrás de la pelota y esperó a que el partido termine lo antes posible ya que no se pudo reponer y entrar en partido en ningún momento. Apenás asomó un poco en el cierre, pero ni el tiro del final le iba a salir a los locales en una mañana muy negra.