Rodrigo Rey es una de las bajas confirmadas en Godoy Cruz. El arquero llegó a mediados del año pasado a préstamo por un año y la pandemia no posibilitó que el Tomba pudiera disfrutar del jugador que le dio tantas alegrías en su anterior etapa entre el 2014 y 2017. Aún le resta un año de contrato con el PAOK de Grecia y el futbolista, de 29 años, se quedó con sabor amargo en corta estadía en la provincia.
-¿Qué balance has hecho del corto paso por Godoy Cruz?
-El proceso fue corto. Creo que no llegamos a los tres meses de competencia, pero en lo personal pude ver a un grupo que fue creciendo, terminó mejor y dando otra imagen de lo que fue el último año en lo deportivo.
-¿Qué diferencias notaste con tu anterior etapa?
-En este caso me encontré con un grupo muy joven, de chicos con poco recorrido en Primera y obviamente eso conlleva toda una adaptación y aprendizaje, en el medio de muchas exigencias. En el último semestre se intentó armar una base con jugadores de más experiencia y creo que eso va a ayudar, en estos procesos de transición. Hay que tener paciencia.
-¿Qué has hablado con tu representante sobre tu futuro?
-Tengo un año más de contrato con PAOK de Grecia así que por el momento reportarme con el equipo y ya después veré si surgen ofertas para analizar o si sigo ahí. Me han dicho que debo presentarme a la pretemporada.
En Mendoza se habilitó el entrenamiento individual pero desde AFA no permitieron el regreso a los clubes donde el COVID está controlado. Entonces Rey decidió hacerlo en el Centro de Arqueros de Sergio Marroquín para no perder ritmo.
-¿Hasta cuando estás entrenando en forma individual en Mendoza? ¿Cómo tomaste la decisión de AFA de prohibir los entrenamientos en los clubes?
-Entreno acá hasta que me toque irme allá por el mes de agosto. Me parece un poco exagerada la decisión de AFA porque no habrá ventaja deportiva de nadie por volver a entrenar en los lugares que se pueda y respetando el protocolo necesario. Es más, aliviaría muchas situaciones anímicas y psicológicas para los jugadores.