Roberto Ramírez tiene en mente recobrar un lugar en el arco de Godoy Cruz. Su último partido oficial fue en octubre del año pasado y con el comienzo de una nueva temporada se ilusiona con quedarse con la titularidad.
En este torneo tendrá la difícil competencia con un ídolo de la casa como Nelson Ibáñez. La llegada del Loco trajo una voz de experiencia para los otros tres arqueros. Además de Ramírez está Juan Cruz Bolado y Matías Soria, todos productos de la cantera tombina.
“Nos va sumar mucho la experiencia que tiene Ibáñez y para crecer como persona, entender situaciones del grupo porque es un líder. En los clubes que estuvo fue un referente y tiene buen trato con los más chicos. Eso te ayuda a formar un grupo más unido. Son detalles que van más allá de lo futbolístico. Es un arquero que tiene muy buena posición en el arco, lectura de juego. Eso lo tenemos que exprimir al máximo para poder aprender y leer jugadas que se dan en los partidos”, expresó Ramírez en conferencia de prensa vía zoom.
Para el arquero se renuevan las chances para volver al arco tombino. “Cuando uno arranca un campeonato tiene las expectativas altas. Quiero volver a tener mi ritmo de juego. Uno tiene que ganarse el lugar día a día y nadie te lo regala. Desde ahí empezar hacer las cosas bien y mejorar en todos los detalles, en lo físico, mental y psicológico. Tengo nuevo objetivos y sumar la mayor cantidad de partidos posibles, volver a lo que fue mi arranque de torneo y superar eso. Después entré en una meseta. Es normal de la carrera. Uno si es consiente sabe que de esos errores tiene que aprender. Aprendí mucho. Muchas actitudes mías que no estuvieron buenas. Las malas situaciones te hacen pensar muy rápido. Entonces te equivocas con las decisiones que tomas. Uno conoce el potencial futbolístico y lo que puedo darle a Godoy Cruz día a día”, dijo.
Sobre el amistoso con el Lobo contó que “nos dio muchas pautas positivas. La defensa está más sólida y el equipo está más compacto. Tal vez habíamos perdido un poco eso. Tenemos objetivos y una idea clara de juego. Diego (Martínez) nos da los fundamentos de porqué jugamos de esta manera. Eso es muy importante y el grupo lo ha captado muy bien”.
La larga inactividad fue positiva para Ramírez. “El parate fue positivo en lo personal porque me permitió pensar en todas las cosas que tenía que corregir y me ayudó mucho a mejorar en lo mental y estar más calmado. No tomar decisiones rápido y tomarme unos segundos para pensar. Venía de una lesión en el hombro y la fortalecí en lo físico. Soy consiente lo que me dio el club y quiero devolverle todo eso”, expresó.
Por la idea de juego del entrenador Diego Martínez, los arqueros pueden tener un papel más activo. ”La idea de Diego con los arqueros es que tengamos participación y seamos inteligentes. Cuando no se pueda jugar salgamos largo y simple. Si podemos hacer rueda auxilio cuando tengamos una buena lectura de juego y cuando la jugada lo pida. Sino no hay que arriesgar. Vamos intentar jugar con inteligencia. Debemos prestar mucha atención a la táctica y saber cuándo podemos jugar o no para tomar decisiones rápidas. Podemos llegar a darle respiro a la defensa más que todo pero siempre en el momento correcto. Es lo más difícil saber cuándo. Para eso entrenamos y nos dan las herramientas para poder darle respuestas.
El Tomba jugará mañana su segundo amistoso frente a Independiente Rivadavia. Por la mañana en el predio de Coquimbito.