Tomba, no hay mal que por bien no venga
El último torneo de la Superliga de Godoy Cruz fue por lejos el peor campeonato que haya jugado desde su ascenso en el 2006 contabilizando las primeras 23 fechas. Ni siquiera el primero que disputó donde descendió tras perder la promoción contra Huracán, fue tan magro en cuanto a cosecha de puntos.
En 23 jornadas obtuvo 18 puntos producto de seis victorias y 17 derrotas. Fue el más goleado y siendo el único que sobrepasó los 40 goles en contra. A lo largo del torneo fueron cuatro los entrenadores que se sentaron en el banco de suplentes.
Mientras que en el Apertura 2006 sumó 17 sobre 19 jugados y en los primeros 4 del Clausura sacó 6 unidades el equipo en ese entonces dirigido por Juan Manuel Llop.
En la actual temporada, Lucas Bernardi duró tres fechas y se le dio lugar al técnico de Reserva, Javier Patalano. También estuvo pocos partidos hasta que la dirigencia del Tomba decidió poner a Daniel Oldrá. El coordinador de fútbol que siempre se hace cargo cuando las papas queman. El Gato no pudo enderezar la campaña y duró nueve encuentros. El último en hacerse cargo fue Mario Sciacqua que terminó el torneo con dos victorias consecutivas que le dieron un poco de aire.
Una buena noticia para el Tomba es la posible suspensión de los descensos y el intento de ampliación de equipos en la máxima división para la próxima temporada lo que posibilitaría no empezar tan complicado con el descenso.
Godoy Cruz empezaría arriba de Colón y Patronato y muy cerca de Gimnasia La Plata, Central Córdoba y Aldosivi. La pandemia que azota en todo el mundo podría convertirse en beneficiosa para el Tomba y poder salvar una campaña desastrosa.