Nelson Ibáñez fue presentado oficialmente en Godoy Cruz mediante una conferencia de prensa vía zoom. El arquero vuelve al Tomba después de 7 años y tras irse enemistado con la dirigencia. El tiempo curó las heridas y el Loco regresó con ganas de retirarse con la camiseta de toda la vida.
“La decisión de la vuelta fue aceptada desde otro lado. Uno siempre tuvo la ilusión de tratar de volver al club. No soy quién decide. Mi salida no fue la mejor en el 2013. Estoy acá sentando por mucha gente que hizo fuerza para que volviera. Principalmente al presidente. Me fui peleado y si no fuera por él, hoy no estaría acá. Tanto él como yo queremos que a Godoy Cruz le vaya bien”, dijo el Loco.
Desde su salida anterior hasta hoy, Godoy Cruz creció como club y el arquero destacó esa evolución. “Está muy bonito el club. El predio no lo conocía en las condiciones que está ahora. El club creció en un montón de cosas. Hay un montón de gente a disposición de uno. A uno no le falta nada. El mayor cambio en el predio es que está terminado y es hermoso”, afirmó.
Ibáñez dejó un gran recuerdo en su último paso por Newell’s y en gran nivel. “Me agarra en un momento muy bueno. En mi cabeza estoy muy bien y también físicamente. Tengo una vida muy ordenada. Me dedico a entrenar solamente. Me encuentra en un momento inmejorable. Los cuidados son cada vez mayores. Principalmente en la alimentación”, expresó.
El arquero tiene 38 años y aunque en esa posición se puede estirar un poco más los años como profesional, el retiro ya empieza a convertirse en algo más cercano. “Es algo recurrente el tema de la edad y el retiro. Para mi es un sueño ponerme esta camiseta. Con el día a día voy a poder decir si puedo retirarme acá. Recién estoy llegando. Mi sueño personal es retirarme acá”, aseguró.
Por los protocolos su grupo de trabajo los comparte con los otros tres jóvenes arqueros que tiene el Tomba como Roberto Ramírez, Juan Cruz Bolado y Matías Soria. “Me hacen acordar a mis comienzos. Los estoy conociendo en el día a día. Más allá de responsabilidad que tengo, vengo acoplarme a ellos. Uno nunca deja de crecer. Si a ellos le va bien, a Godoy Cruz también. En el día a día entrenamos a cara de perro pero con cordialidad y compañerismo”, afirmó.
Desde muy chiquito Ibáñez se encariñó con el club y su vuelta también es uno de los momentos más esperados por sus hinchas. “Mis momentos son todos felices en este club. Desde que era chiquito y empecé a correr con una pelota hasta tener la chance de jugar en Primera. Este es algo muy feliz para mi como para mi familia y mis amigos”, destacó.
El arquero su sumó el lunes a las prácticas en forma sorpresiva para todo el mundo bodeguero. Son seis las incorporaciones del Tomba hasta ahora. También llegaron y entrenaron Leonel González (Estudiantes BA) y Martín Ojeda (Huracán).