Si hay algo que se valora en el Fútbol Argentino es el buen ojo de Godoy Cruz a la hora de las apuestas deportivas tanto en los entrenadores como jugadores. Siempre se recordarán las contrataciones como DT de Diego Cocca, Omar «Turco» Asad, Martín Palermo y Jorge Da Silva, sorpresivas en su momento por su bajo y escaso rodaje o desconocida trayectoria para algunos. Con los futbolistas pasa lo mismo y el ejemplo más claro fue la llegada del uruguayo Santiago «el Morro» García, el delantero revelación del campeonato pasado. Ahora la dirigencia del Tomba volvió a confiar en su capacidad de elección y optó por dos hombres jóvenes como Gastón Suso y Maximiliano Sigales.
Sebastián Méndez tiene dos refuerzos nuevos que se suman a la confirmación de Guillermo Pol Fernández que regresó de Boca Juniors. El primer jugador que llegó al bodeguero fue Maxi Sigales. El delantero charrúa tiene 22 años y viene de jugar en Atenas de San Carlos de Uruguay. El uruguayo convirtió 11 goles en el club de la Segunda División de su país y hasta estuvo en la mira de Peñarol de Montevideo. Este atacante es la gran apuesta del conjunto mendocino.
El segundo refuerzo se llama Gastón Suso (25 años) que realizó toda su carrera en el ascenso argentino. Salido de Atlético Rafaela y con pasos por Mitre de Santiago del Estero y Gimnasia y Tiro, el marcador central debutará en la Primera División pero tendrá una dura «pelea» en su puesto con los experimentados jugadores.
El Tomba volvió a optar por su buen ojo para las incorporaciones y posó su mirada en futbolistas sin grandes pergaminos para reforzar el plantel. Sebastián Méndez sigue en la espera de más hombres pero mientras trabaja con el torneo a la vista. Llegaron los nuevos y desconocidos.