Girona padeció la polémica anulación de un gol a instancias del VAR y lo terminó empatando gracias a un penal sancionado en el último de los ocho minutos adicionados. Cádiz se quedó al borde de la victoria.
Girona tuvo el empuje, la intensión ofensiva, pero su falta de claridad lo anuló en las inmediaciones de Jeremías Ledesma, que respondió bien cuando lo llamaron.
Cádiz sacó máximo provecho a una de sus primeras opciones claras, apenas iniciado el complemento, Negredo arrastró la jugada en el ingreso al área y Álex Fernández, en el día de su cumpleaños, apareció en plena área para rematar a gol.
La visita se ponía en ventaja gracias a la conquista de su capitán, desde entonces Girona retomó las riendas buscando el empate, trabajando duro pero sin grandes soluciones.
Pero en el último cuarto de hora los dueños de casa encontraron el gol presionando, el defensor visitante Juan Cala inventó una pirueta para intentar despejar pero terminó metiendo la pelota en propia puerta.
La jugada fue revisada por el VAR y allí se advirtió un presunto agarrón de Castellano sobre Cala, pero en verdad cuesta considerar que el mismo fue suficiente para desestabilizar al defensor.
Girona quedó en llamas con el gol anulado, pero lo siguió buscando. Y tras un par de grandes intervenciones de Conan Ledesma, llegaría su gran oportunidad.
El arquero salvó de manera magnífica pero el rebote quedó vivo, Bueno lo cabeceó y encontró la mano de Alfonso Espino, penal en el útlimo de los ocho minutos adicionados.
Cristhian Stuani se hizo cargo de un balón caliente y lo transformó en el empate con notable remate.
1 a 1 final.