En 5 días, San Lorenzo volvió a sacar la cabeza y con dos triunfos acomodó las cosas, y mantiene vivas sus chances en la Libertadores y en el torneo. Es que con un equipo semi alternativo, y con muchos pibes, derrotó en el Bosque por 1 a 0 a Gimnasia de La Plata. Puede parecer extraño, pero el único tanto de la tarde lo convirtió Juan Ignacio Mercier.
En la previa del encuentro era un choque donde los dos llegaban con la necesidad y obligación de llevarse los tres puntos. El Lobo los quería para reponerse de la derrota dura que sufrió la semana pasada ante Rosario Central en el Gigante de Arroyito, mientras que los de Boedo venían de un triunfo vital por la Libertadores, y querían volver a meterse en los puestos de vanguardia en el torneo doméstico, aunque Diego Aguirre sabe que la cabeza está en la Copa y que deberá ir a Brasil el miércoles a traerse un triunfo. Por eso diagramó un 11 con jugadores habitualmente suplentes, salvo Nicolás Navarro, Paulo Díaz y Franco Mussis.
Estos jugadores, como algunos que hace tiempo no jugaban desde el arranque como Mercier, Lautaro Montoya, Mathías Corujo o Tino Costa salieron desde el arranque a demostrar que ellos también están para jugar, y desde el primer instante del primer tiempo fueron superior a su rival. Con buena movilidad, no le costaba llegar al arco defendido por Alexis Martín Arias. A los pocos instantes, Costa asistió por arriba del fondo local a Bergessio, que quedó mano a mano frente al uno que lo atoró rápido y diluyó el peligro. Más tarde, fue el uruguayo Corujo quien tuvo dos ocasiones claras, pero el joven arquero del conjunto platense se quedó con sendos remates. Promediando los 30, Tino Costa tuvo un tiro libre desde una inmejorable posición. Su exquisita pegada envió el balón con destino de ángulo, pero otra sensacional respuesta de Martín Arias mantuvo el resultado en tablas. Con el correr del tiempo, el Ciclón fue bajando la intensidad, y los de Gustavo Alfaro mejoraron, aunque le costó llevar peligro a Navarro, que respondió en las pocas que le exigió participar.
En el complemento, el trámite continuó igual de parejo. Ambos equipos llevaban la disputa a la mitad de la cancha en donde se agigantaba la presencia de Mercier, que parecía estar en todos los rincones. Sin embargo, poco pasaba en los arcos, los cuales quedaban lejos, muy lejos cada vez que un conjunto se hacía con la posesión. Sin embargo, a los 26 minutos, el Pichi Mercier anticipó una pelota en la mitad de la cancha, hizo una pared con Bergessio, quién asistió de taco, y el volante central quedó solo de cara al gol. El Pichi, o más bien el Pichichi no falló, y con un derechazo cruzado puso el 0-1, y él volvió a convertir un tanto después de aquel 20 de noviembre, cuando hizo lo propio frente a Belgrano.
Ya con el Pipi Romagnoli en cancha, quien jugó media hora (el segundo partido que disputa en el semestre), y el buen ingreso de Rubén Botta, que de a poco se vuelve a reencontrar con su mejor versión, el Cuervo supo aguantar la diferencia, y hasta pudo liquidar el pleito con alguna contra. La más clara estuvo en el pie derecho de Bergessio, aunque Martín Arias volvió a volar, esta vez sobre su izquierda, para evitar la ampliación del resultado, y otra en el botín derecho de Botta, que también hizo lucir al uno platense. El Tripero, por más de que intentó, no pudo romper el cerrojo que dispuso Diego Aguirre, y no pudo igualar el partido en esos minutos cúlmines.
Néstor Pitana señaló el final del encuentro. Todos los abrazos fueron para el Pichi Mercier, quién jugó un gran encuentro, y mete presión para ver si se dará su renovación de contrato en junio. Lo cierto, es que su gol le valieron tres puntos a un San Lorenzo que de a poco sale a flote, y venció a un duro rival como Gimnasia, que no perdía como local desde la novena fecha, cuando lo había hecho con Boca.