La Academia venía dulce después de un merecido triunfo por Copa Libertadores y soñaba con cantar victoria en el Bosque para ejercer presión sobre River que lidera en soledad. No obstante, el equipo alternativo de Fernando Gago se acordó tarde de jugar y tropezó por 3 a 1 con un viejo conocido como el Lobo.
Gimnasia ya le había dando un golpe de nocáut a Racing la temporada pasada cuando, en el inicio del campeonato, los dirigidos por Néstor Gorosito en aquél entonces le ganaron 3 a 1. Ese resultado le costó caro a los de Avellaneda que perdieron el título en la última fecha.
Nuevamente volvieron a verse las caras en el Bosque y otra vez el triunfo fue Tripero. A los 7 minutos del primer tiempo, el conjunto de Sebastián Romero abrió la cuenta porque Franco Soldano peinó una pelota, Cristian Tarragona tuvo tiempo de sobra para acomodarse, y metió un derechazo al palo izquierdo de Gabriel Arias.
Antes del cuarto de hora, Gimnasia pudo ampliar con un derechazo de Nicolás Colazo que el guardameta de la Selección de Chile logró desactivar al córner. Las cosas se complicaban para Racing porque no sólo se iba lesionado Edwin Cardona sino que además se quedaba con diez hombres por la expulsión de Gabriel Rojas antes del entretiempo.
Con uno menos, la Academia arrancó el segundo tiempo buscando sorprender y mostrando su mejor versión. Maximiliano Romero y Nicolás Oroz, en el inicio, tuvieron ocasiones que se fueron desviadas. Al rato, el Lobo llegó con un bombazo de Ignacio Miramón que se fue apenas alto y un disparo de Tarragona que atrapó Arias.
Gimnasia volvió a acertar y estiró la diferencia en el marcador. A los 9 minutos, Tomás Muro le dio mucha rosca a un tiro libre y encontró el certero cabezazo de Leonardo Morales. El nacido en Villa Urquiza, provincia de Enter Ríos, colocó el furioso frentazo que dio en el travesaño e infló las redes de Racing para marcar el 2 a 0.
El conjunto de Gago logró descontar para ponerse rápidamente a tiro en el resultado. Iban 22 de la complementaria cuando Arias metió un pelotazo, Romero bajó de cabeza en la puerta del área grande, Nicolás Reniero habilitó de taco a Jonathan Gómez y el mediocampista fusiló a Durso para achicar el diferencia en el score.
En la recta final del partido sucedió de todo porque la Academia reclamó un penal sobre Romero que Nicolás Lamolina no sancionó mediante el VAR. Cuando se reanudó el juego, Guillermo Enrique pudo liquidar el asunto, enganchó dentro del área, dejó en el camino a Oscar Opazo, y su zurdazo se fue desviado.
La visita reaccionó tarde, pudo empatarlo y Colazo le sacó en la línea un misíl a quemarropa de Paolo Guerrero. Con todo el equipo volcando el búsqueda de un épico 2 a 2, llegó una réplica letal en la última del Basurero que sentenció el asunto con un tanto de Soldano.
Así, como sucedió en junio del año pasado, Racing volvió al Cilindro con las manos vacías mientras que el festejo fue para Gimnasia que le ganó nuevamente por 3 a 1 en la noche del sábado por la décima fecha de la Liga Profesional.
Foto: @RacingClub