El Lobo cambió su cara y lo notó todo el mundo. Desde el entrenador visitante, que supo enfrentarlo en la vereda contraria cuando era técnico de Estudiantes, hasta los propios jugadores entendieron el libreto de Mariano Soso que marcó un antes y un después de la era Gustavo Alfaro en 60 y 118.
¿A quién se le pueden endilgar la culpa de los cuatros goles?. Los dos primeros, posiblemente a nadie. La ayuda de los vértices para Defensa y Justicia, sumado a un peloteo constante contra Yair Bonnín que hizo lo imposible para evitar la caída de su meta, significaron un par de de tantos en contra para Gimnasia y Esgrima La Plata.
El tercero si tuvo complicidad el guardameta y el cuarto fue producto de una falla en la marca contra un rival que, históricamente superó al Lobo en Primera pero que además pregona un buen fútbol hace rato. Sin embargo, las tareas de los jugadores del elenco de Soso fueron aceptables y ellos mismos reconocieron que deberán ajustar ciertos aspectos de cara al futuro.
«Si corregimos los errores nos puede ir mucho mejor» destacó en la zona mixta del Tito Tomaghello, el paraguayo Omar Alderete. De esa forma, el ex Cerro Porteño, aclaró que el proyecto futbolístico «es tener la pelota siempre» y aseguró que su equipo cumplió con ello durante la segunda parte.
Fue incluso Nelson Vivas, actual entrenador de Defensa y Justicia y ex DT del Pincharrata, quien volcó elogios para los de Soso: «es para destacar la propuesta de los dos equipos». Así, Gimnasia y Esgrima La Plata, rescató un punto en Florencio Varela pero dejó una imagen positiva en el debut sabiendo que si se mejoran ciertos desacoples es posible que consiga más alegrías que desazones.