El Lobo volvió a las prácticas y lo hizo bajo el cálido verano bonaerense. Sin embargo son 28 los jugadores que partirán junto al cuerpo técnico rumbo a las sierras de Tandil para llevar adelante la parte más dura de los trabajos. Mientras tanto la dirigencia empezó a mover los hilos para ver si cierran a los refuerzos con el fin de satisfacer las necesidades de Gustavo Alfaro.
Hasta el momento Gimnasia y Esgrima La Plata tiene cinco amistosos confirmados. Dos se disputarán en Mar del Plata ya que el 16 de enero se enfrentarán a Banfield y tres días más tarde harán lo propio con el Racing de Avellaneda en el José María Minella. El sábado 21 se medirán con Santamarina aprovechando que estarán allí concentrados y, en su retorno a la ciudad de las diagonales, ya se agendaron un cotejo contra Defensa y Justicia en Florencio Varela para el 27 y otro ante Arsenal de Sarandí, en La Plata, para el 4 de febrero.
Las buenas noticias para el Tripero es que durante las mini vacaciones se recuperaron varios soldados. Tal vez la mejora de todas será el retorno de Fabián Rinaudo quien estuvo inactivo durante todo el semestre. Al retorno de Fito se le sumaron, Maximiliano Coronel, Nicolás Mazzola, y el «Bochi», Lucas Licht.
En cuanto a los refuerzo hubo dos nombres que sonaron con fuerza en el mundo de Gimnasia y Esgrima La Plata. El primero, y quien tiene más chances de arribar, es el de Mauro Matos que sin lugar en Newell´s y con un tema judicial por delante, podría convertirse en una pieza clave para la ofensiva del Lobo. El otro profesional que puede recalar es el uruguayo Brahian Aleman, ex Arsenal, quien no terminó de encajar en el fútbol ecuatoriano y ve con buenos ojos el regreso a la Argentina.