El Lobo levantó cabeza en la recta final del campeonato y, demostrando que tiene potencial para ingresar a los playoffs, se cargó al Cervecero en la Tacita de Plata. El conjunto de Hernán Darío Franco goleó al Decano por 3 a 1 en la tarde del lunes.
Quilmes celebraba su triunfo por Copa Argentina ante Rosario Central y tenía que viajar al norte del país con la esperanza de obtener un resultado similar al que sacó frente al Canalla. No obstante, Gimnasia de Jujuy se hizo fuerte prácticamente desde el vestuario para conseguir tres puntos vitales en cuanto a su objetivo.
De un córner a favor de la visita llegó el tanto del local cuando apenas iba un minuto de partido. El despeje terminó en los pies del arquero del Cervecero que quiso salir jugando, se equivocó, y Lucas Rebecchi no perdonó semejante obsequio para inflar las redes en el 23 de agosto.
Quilmes empató el asunto cuando iban 24 de la parte inicial. Iván Colman levantó un tiro libre que Jorge Moreyra bajó de cabeza para que Federico Tévez, sin marcas, pudiese batir la resistencia del ex River Plate y Camioneros, Julio Chiarini. Sin embargo, Gimnasia de Jujuy no bajó los brazos y en la complementaria volvió a sonreír.
En el inicio de la segunda parte, Jorge Emanuel Juárez combinó muy bien con Lautaro Bellegia que llegó a línea de fondo y lanzó el centro. Los que ingresaron en la segunda parte fueron claves para que Matías Reali termine empujando frente a los tres palos y ponga las cosas 2 a 1.
Quilmes, golpeador, recibió la trompada de nocáut un rato más tarde cuando Santiago López perdió una pelota en su campo y Francisco Maidana, con un zapatazo de 35 metros, liquidó el asunto. Así, Gimnasia de Jujuy se impuso por 3 a 1 para arrimar sus esperanzas al Reducido en la Primera Nacional.