Le lesión de Maki Salcés y el irregular presente del Lobo jujeño obligó a la dirigencia a moverse raudamente para satisfacer las necesidades de su entrenador, Fernando Gamboa, quien evaluó a sus jugadores durante una pretemporada en la que no todos los resultados obtenidos han sido satisfactorios para una institución de semejante talla.
Si bien el plantel no se desarmó, la salida de Alejandro Noriega será una dura baja sumada a la lesión de uno de sus pilares. No obstante quien sí estampó la rúbrica fue David Distéfano. El volante de 29 años surgió en Nueva Chicago, jugó durante tres temporadas en el fútbol de Rumania, y regresó al país para vestir la camiseta de Gimnasia y Esgrima La Plata, y luego la de Huracán de Parque Patricios. Sin suerte en el Globo, el mediocampista emigró al Blooming de Bolivia que no clasificó a la Copa Libertadores ni siquiera a la Sudamericana del presente año.
Distéfano ya firmó su contrato con el Lobo así como también lo hizo Enzo Serrano, un juvenil que pide pista dentro del conjunto que conduce Gamboa y que buscará repuntar su mala campaña en cuanto empiece a rodar oficialmente la pelota otra vez.
Gimnasia de Jujuy intercaló buenos y malos resultados durante los amistosos de pretemporada. Un triunfo frente a Talleres de Perico por 1 a 0 y otro por 2 a 1 contra Los Perales fueron las alegrías mientras que el empate en cero con Unión Aconquija y el 3 a 3 frente a Altos Hornos Zapla sirvieron para ajustar algunas tuercas. No obstante el último cotejo arrojó una derrota y fue por la mínima enfrentando a Gimnasia y Tiro de Salta.