La Sereníssima llegó nomás a su centenar de presentaciones sin triunfos en encuentros frente a países. Los Menudos, una de las últimas federaciones en ser aceptadas por la UEFA, cantó victoria en el debut de la Nations League con un merecido 1 a 0 en el Victoria Stadium para mirar a todos desde lo más alto del grupo.
El último triunfo de San Marino fue en abril de 2004 ante Liechtenstein. Desde ese entonces registró un empate sin goles frente a Letonia, y 99 derrotas frente a otros países. Gibraltar, en su cuadragésima sexta presentación oficial, hizo méritos y celebró en su domicilio.
Por banda derecha, el dueño de casa supo lastimar a un rival que no levanta cabeza. El inglés, Scott Wiseman se encargó de mandar cuanto centro pudo al área pero no encontró al compañero que pueda meterla adentro. Antes del cuarto de hora, Liam Walker la mandó a las nubes cuando recibió el envió aéreo por detrás de todos. Y, a los 35 minutos, Ethan Britto conectó de cabeza la precisa asistencia pero su testazo salió pidiendo permiso bien pegado al caño derecho de Elia Benedettini.
Gibraltar encontró el gol del triunfo antes de irse al descanso. Walker, con pasado en el ascenso de España y en el Notts County británico, ejecutó un tiro libre magistral al corazón del área grande. Allí, Graeme Torilla se elevó más alto que el resto, metió el cráneo, e infló las redes de San Marino que otra vez padecía el correr de atrás en un partido de fútbol.
Con toda una mochila pesadísima sobre su espalda, los dirigidos por Franco Varrella fueron a buscar el empate y tuvieron una situación inmejorable. Filippo Berardi picó al vacío, capturó el esférico, esquivó al arquero y con Dayle Coleing completamente vencido, la mandó afuera. Sí, de no creer. En los últimos tres años, los celestes marcaron solo dos goles en veinte contiendas.
Después de esa situación única e irrepetible, la jaqueca volvió a la Sereníssima. Walker tuvo otra pelota parada pero buscó su propio gol y careció de puntería en un lindo remate que dio en la parte externa de la red. También pudo ampliar Britto en una corrida monumental pero, el remate del millennial se encontró con la notable respuesta de Benedettini.
Gibraltar, en plena construcción, con ganas de seguir creciendo, y soñando con el ascenso en la UEFA Nations League, puso primera en el debut y ganó 1 a 0. San Marino llegó al centenar de partidos sin triunfos, y parafraseando a una película argentina de los novena, «Cien veces no debo», otra vez «le llenaron la cocina de humo».