El premio fue para General Lamadrid y el castigo, para Argentino de Quilmes. El Mate lo ganaba sin sobresaltos con un gol de Franco Cristofanelli en el estadio Enrique Sexto pero el Carcelero lo empató a diez del final cuando nadie lo esperaba y encima casi se lleva todo en la última. El punto alegró más al dueño de casa que a la visita, que lamentó no aguantar lo suficiente para llevar las tres unidades a la Barranca.
Los hombres de Pedro Monzón hicieron una gran tarea durante el primer tiempo y fueron superiores a su contrincante que tuvo una de sus peores primeras partes del campeonato actual de la Primera C. Brian Duarte, el mejor de los quilmeños, fue el creador de las dos situaciones más claras pero el arquero Gastón Monzón se lució para evitar la caída de su arco. El empate no era justo pero sí, realidad.
El nivel del visitante cayó y el del elenco de casa no mejoró. Por eso, el duelo se hizo bastante aburrido y deslucido. El cero se rompió por una subida de Leonel Barrios que dejó en soledad a Franco Cristofanelli para definir el 1 a 0. Lama quedó confundido y sin ideas para buscar una igualdad que parecía imposible pero el fútbol trabaja desde lo impensado y el conjunto de Horacio Montemurro lo empató con la aparición del ingresado Manuel Pérez Grassi a modo de sorpresa y a diez minutos del epílogo. En la última, el locatario casi se queda con el partido por un tiro de Fabián Billordo que dio en el palo y salvó a los de celeste y blanco.
Al Mate se le escapó el triunfo de las manos por la parda del Carcelero. Argentino de Quilmes se llevó el castigo de perder dos puntos que parecían cocinados y Lamadrid festejó una unidad que se sintió como una victoria.