General Díaz confirmó lo bueno que realizó en Guayaquil y dio el golpe ante Barcelona de Ecuador venciéndolo por dos a uno en Luque. Las Águilas Blancas del Chiqui Arce lograron eliminar en su segunda participación internacional a un tradicional del fútbol ecuatoriano, y van más por más en esta Copa Sudamericana 2018. En cambio el Torero, semifinalista de la última Libertadores, terminó dándose un golpazo.
Fútbol en el Estadio Feliciano Cáceres de Luque, Paraguay, allí donde el local Club General Díaz recibió al Barcelona Sporting Club de Guayaquil, Ecuador, en el marco del desquite correspondiente a la Primera Fase de la Copa Sudamericana 2018. Las Aguilas Blancas, conducidas por el ex seleccionador paraguayo Francisco Arce, venía de ser superior en la ida a pesar de no haber podido romper el cero ante el Torero del uruguayo Guillermo Almada.
El partido tardó realmente mucho en armarse, General Díaz tenía apenas la iniciativa pero siempre sin perder marcas ni posición. Barcelona buscó tirar la chapa pero realmente jamás encontró los caminos adecuados para alcanzar el gol, apenas un tiro incómodo del argentino Damián Díaz que Diego Barreto atrapó sin más complicaciones.
La tensión del cero terminó rompiendo en el complemento gracias a un hermoso momento de inspiración. Corrían apenas tres minutos cuando Matías Espinoza ejecutó un espectacular tiro libre de zurda, a treinta metros del arco, que tomó la perfecta comba que dejó sin posibilidades a Víctor Mendoza. Ganaba General Díaz, Barcelona mantenía la obligación de convertir al menos un gol.
Al cuarto de hora el conjunto ecuatoriano lograría el empate, Byron Castillo desbordó por banda derecha lanzando el perfecto centro que el ex Temperley Juan Dinenno cabeceó a gol segundo después de su ingreso. Uno a uno y clasificación visitante por ventaja deportiva.
Alcanzando la media hora una de las polémicas de la noche, el delantero ex Chicago Ariel Nahuelpán tocó involuntariamente la pelota con su mano dentro del área propia y el juez Patricio Loustau sancionó penal a favor de General Díaz. El argentino se apoyó en su asistente para el fallo, eterna discusión en tanto no se unifiquen criterios. Rodrigo Leichtweis cobró la factura con un lindo derechazo a pie abierto que ingresó bien lejos del salto de Mendoza.
Lo que quedó de partido tuvo a General Díaz defendiendo la ventaja ante un Barcelona más incisivo pero insuficiente en cuanto a su precisión. Hubo bronca por un gol anulado por supuesta posición adelantada de Luis Caicedo, sin embargo el línea Julián Fernández acertó en sancionar el fuera de juego.
Ganó General Díaz un partido que quedará en la historia del club, y también en la de su importante rival. El conjunto de Luque ya está clasificado para la Segunda Fase de la Sudamericana, aunque deberá esperar para conocer rival y volver a tener acción.